jueves 16 de mayo de 2024
El hecho de sangre sucedió en abril de 2022

Crimen en Valle Chico: se pidió la prórroga de la preventiva

El acusado José Aguilar debe responder por "homicidio calificado". La víctima era Diego Chávez, un policía.

El 29 de abril se cumplen dos años del crimen que puso fin a la vida de Diego Chávez, un numerario de la División Bienestar Policial. José Aguilar fue imputado por el delito de "homicidio calificado por ser cometido contra un miembro de las fuerzas de seguridad". Desde entonces se encuentra privado de la libertad en el Servicio Penitenciario Provincial. Por la índole del delito, Aguilar será sometido a un juicio por jurado. Debido a la proximidad del vencimiento de la prisión preventiva, el juez director Marcelo Soria solicitó la prórroga de ésta.

El hecho sucedió el viernes 29 de abril por la tarde en Valle Chico, en la zona sudoeste de la Capital. El cabo de la Policía fue asesinado tras ser apuñalado en el corazón. Según la información a la que pudo acceder El Ancasti, ocurrió cuando Carlos Diego Chávez (38), padre de dos hijos y esposo de una maestra de música, se trasladaba en un móvil de Bienestar Policial, en compañía de una cabo, realizando notificaciones en el citado complejo habitacional y advirtió que un grupo de obreros que se encontraban en el lugar pedía auxilio.

Los trabajadores les indicaron que en una casa cercana una mujer gritaba pidiendo ayuda. Cuando el policía concurrió al lugar para verificar la situación, Aguilar salió repentinamente de la casa con un cuchillo y encaró al policía, quien le pidió que bajara el arma blanca. Aguilar, según los testigos, le dijo: “Vos no sabés quién es ella”. El puntazo ingresó en el costado derecho del tórax de Chávez, quien perdió abundante cantidad de sangre. Los obreros, que advirtieron lo que acababa de suceder, cargaron al efectivo en la camioneta de la Policía y lo trasladaron hasta la comisaría de Valle Chico, desde donde fue trasladado al Minihospital Carlos Bravo y de allí al Hospital San Juan Bautista, donde falleció a los pocos minutos de haber arribado. La autopsia concluyó que las lesiones que había sufrido le provocaron la muerte por un “shock hipovolémico por hemotórax por lesión de arteria pulmonar y pulmón derecho”.

En tanto que, tras la agresión, Aguilar se metió nuevamente en la casa e intentó escaparse. Sin embargo, fue aprehendido por la Policía y lo trasladaron a la comisaría.

El caso fue investigado por la Fiscalía de Instrucción de Tercera Nominación –por entonces a cargo del fiscal Federico Maturano-. En junio del año pasado, la fiscal Gabriela De Marcos clausuró la etapa de investigación y elevó la causa a la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) para que se concrete bajo el sistema de juicio por jurados.

Aguilar es defendido por el abogado Arturo Herrera Basualdo, en tanto que la familia de Chávez se constituyó en querellante en la causa y designó como letrado a Leonardo Carrasco. El juez Marcelo Soria resultó electo luego de un sorteo como juez director. El Ministerio Público Fiscal será representado por el fiscal de Cámara Miguel Mauvecín.

Defensa

Aguilar declaró durante la etapa de investigación y dijo que estaba arrepentido. "Jamás tuve intención de matar a nadie. Estoy muy dolido porque jamás le falté el respeto ni a mi familia ni a nadie. En mi vida jamás se me cruzó eso de matar a nadie, soy una persona que no pienso en hacer maldad a nadie", concluyó.

La estrategia de la defensa giró en torno a que se le quite el agravante y sea imputado por "homicidio simple". La defensa sostenía que Aguilar, por su estado de ebriedad, desconocía que Chávez era policía. Estos dichos fueron refutados por la Fiscalía, que se basó en los testimonios de unos obreros que presenciaron la escena y manifestaron que la víctima le dijo en dos ocasiones que era policía.

A su vez, la defensa insistió en que el estado de ebriedad en el que se encontraba Aguilar podría haber afectado en su conducta. No obstante la Fiscalía solicitó pericias psiquiátricas en las que se determinó que "la alcoholemia es un dato más" y que esta situación no fue un impedimento para que trepara la tapia y rompiera la ventana para ingresar a la casa de su pareja.

Intervención

Sobre la situación que originó la tragedia, desde la Secretaría de Mujeres, Género y Diversidad se indicó que sí hubo un hecho de violencia pero, previo a este momento, no hubo ningún otro hecho. Tampoco se registraron denuncias. Aguilar contaba con un buen concepto entre sus vecinos. Era el principal sostén de su familia y quien da asistencia a su pareja, una mujer con una discapacidad visual. Desde la Secretaría se asistió y contuvo tanto a la pareja como a las hijas del matrimonio.

Las fuentes consultadas coinciden en que fue una tragedia. Ese día, Aguilar se encontraba con sus compañeros de trabajo celebrando el Día del Trabajador. En pleno festejo, consumió algunas bebidas etílicas. Su pareja lo llamó por la tarde por una cuestión doméstica. Hubo una discusión. Aguilar llegó a la casa y la situación se tornó violenta.

Todo indica que era la primera vez que Aguilar perdía los estribos. Tal vez por ello su pareja sintió miedo. El policía decidió intervenir, probablemente para evitar una tragedia pero pagó con su vida.

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