Crimen de "Chasqui": confirman sobreseimiento de Silva y Nieva
Ambos fueron imputados por “homicidio doblemente calificado”. La causa sigue con otros acusados.
Víctima. Celeste Judith "Chasqui" Moreno, asesinada en octubre de 2013.
El juez de Control de Garantías de Primera Nominación, José Santiago Ahumada Franzzini resolvió el sobreseimiento total y definitivo de dos acusados por el crimen de Celeste Judith “Chasqui” Moreno, ocurrido en octubre de 2013, en la Capital. La fiscal de Instrucción de Séptima Nominación, Paola González Pinto, a cargo de la investigación, había imputado a Miguel Ángel Nieva y Eduardo Rafael Silva por “homicidio doblemente calificado por alevosía y por ser cometido en contra de una mujer mediando violencia de género en calidad de coautores”.
No obstante, de acuerdo con el avance de la investigación y tras varios planteos realizados, la representante del Ministerio Público solicitó el sobreseimiento para estos dos acusados. El juez Ahumada Franzzini hizo lugar al pedido. La investigación continúa con otros dos imputados: Ítalo Yamil Agüero y Claudio Antonio "Loco" Argañaraz. La Fiscalía contaría con material probatorio suficiente para sostener la acusación contra ambos y avanzar hacia la elevación a juicio.
Celeste Judith "Chasqui" Moreno tenía 20 años cuando fue asesinada el 4 de octubre de 2013. Era madre de dos niñas, cursaba un embarazo de tres meses y vivía en el barrio Parque Norte. Ese día salió de lo de su abuela después de almorzar. Iba a tomar un helado. Su cuerpo fue hallado horas después en un descampado cerca del cruce de la avenida Virgen del Valle Norte y la avenida Los Terebintos, estrangulada con el bretel de su propio corpiño y con al menos 17 lesiones en el cuerpo.
El crimen de "Chasqui" Moreno pasó por seis fiscales en más de una década. Cada uno dejó el expediente prácticamente como lo recibió, sin avances significativos ni imputaciones que se consolidaran. La causa estuvo tan paralizada que en octubre de 2024 estaba a días de prescribir, lo que hubiera significado el cierre definitivo e impune del caso. La fiscal González Pinto, al asumir la Fiscalía de Instrucción de Séptima Nominación en noviembre de ese año, fue quien revirtió ese destino. Revisó expedientes, recolectó pruebas y en mayo de 2025 ordenó la detención de los cuatro sospechosos, imputándolos por “homicidio doblemente calificado por alevosía y por haber sido cometido contra una mujer mediando violencia de género”. La imputación suspendió la prescripción.
Sin embargo, la causa siguió enfrentando obstáculos. En septiembre de 2025, la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos rechazó el pedido de prisión preventiva para tres de los cuatro imputados —Silva, Argañaraz y Agüero—, quienes continuaron el proceso en libertad. Nieva permanecía detenido por otra causa. Luego vino el resultado negativo del ADN. En febrero de este año, la defensa de Agüero planteó la nulidad de la imputación y pidió el sobreseimiento por plazo razonable. A tal fin, argumentó que hubo 11 años de inactividad de la Fiscalía. El juez Ahumada Franzzini rechazó ese planteo con contundencia. A la vez, consideró que la garantía del plazo razonable rige desde que una persona adquiere la condición de imputado —mayo de 2025, en este caso— y no desde el inicio de la investigación preliminar.
La investigación del crimen de “Chasqui” Moreno tuvo un giro. La representante del Ministerio Público sostiene la acusación con las pruebas obtenidas, en una causa que estuvo estancada durante más de 10 años. En octubre del año pasado, los análisis de ADN realizados sobre evidencia hallada en la escena del crimen no arrojaron coincidencias con ninguno de los cuatro imputados, aunque sí detectaron el perfil genético de un hombre no identificado. Aunque ese resultado complicó la construcción probatoria respecto a algunos de los acusados, no cerró el caso. La investigación sigue en pie para quienes sí cuentan con elementos suficientes en contra.
La causa registra así un doble movimiento simultáneo: mientras la Fiscalía concentra la acusación en los dos imputados con mayor respaldo probatorio, la defensa de uno de ellos busca revertir en una instancia superior lo que no logró en Control de Garantías. En paralelo, la defensa de Agüero presentó un recurso ante la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos contra la resolución del juez Ahumada Franzzini. En febrero, el magistrado había rechazado el planteo de nulidad y el pedido de sobreseimiento por vencimiento del plazo razonable. Ese recurso deberá ser resuelto por el Tribunal de Alzada.
Invisible
Pasaron 12 años en los que la Justicia estuvo más cerca del olvido que de la verdad. "Chasqui" casi se convirtió en otro número de casos sin resolver, en otro expediente polvoriento, en otro caso impune. "Chasqui" era pobre. Se dedicaba a la prostitución para subsistir. Vivía en la marginalidad. Era, como describió la propia investigación judicial años después, "invisible". Esa invisibilidad social que la rodeaba en vida se transformó, después de su muerte, en indiferencia institucional. Era una mujer del margen, de esas que se las considera descartables. Durante más de una década, el sistema actuó en consecuencia: dejó su caso en un cajón.
La invisibilidad de "Chasqui" no era solo social. Era también estratégica para quienes la asesinaron. Según la hipótesis de la investigación actual, días antes de su muerte, "Chasqui" se habría apoderado de aproximadamente un kilogramo de cocaína que pertenecía a una organización narco. Su vulnerabilidad como mujer pobre y trabajadora sexual la convirtió en blanco fácil: fácil de engañar, fácil de atraer, fácil de matar y fácil de olvidar.
La fiscal González Pinto retomó la investigación que había quedado trunca. Revisó expedientes, escuchó testimonios, recolectó pruebas. La imputación suspendió la prescripción. Por primera vez en 12 años, el caso tenía movimiento real.
Cronología
4 de octubre de 2013
Celeste Judith "Chasqui" Moreno (20) es asesinada en la zona norte de la Capital.
2013-2024
La causa pasa por seis fiscales sin avances significativos. El expediente permaneció paralizado por más de una década.
Octubre de 2024
La causa está a días de prescribir. Asume como fiscal Paola González Pinto.
Mayo de 2025
González Pinto imputa a cuatro sospechosos: Ítalo Yamil Agüero, Rafael "Cacho" Silva, Claudio Antonio "Loco" Argañaraz y Miguel Ángel "Iguana" Nieva, por homicidio doblemente calificado. La imputación suspende la prescripción.
Abril de 2026
La fiscal pide el sobreseimiento de Silva y Nieva. La investigación continúa para Agüero y Argañaraz.