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Brutalidad en el conurbano

Cortaron dos dedos a un chofer de colectivo

25 de septiembre de 2024 - 01:00

Jonathan Videla, chofer de la línea 391 y 449, terminaba su recorrido, el mismo que une la ruta 197 y Panamericana con el barrio Croacia, en el partido de José C. Paz. Allí, al menos tres ladrones subieron a la unidad y para robarle lo atacaron con un machete. Al colectivero le cortaron dos dedos y le quebraron un tercero. Sus compañeros realizaron un paro de 24 horas en reclamo de mayor seguridad durante el recorrido.

El ataque se produjo sobre la avenida Croacia en la madrugada de ayer, cerca de la medianoche, cuando el conductor estaba terminando su recorrido. Según fuentes judiciales, el chofer fue abordado por tres sospechosos armados.

Según el testimonio de la víctima a sus compañeros, uno tenía un arma de fuego, otro llevaba el machete y un tercero se quedó parado en la puerta del colectivo.

Una vez reducido, los ladrones le sacaron el teléfono celular y la billetera a la víctima. Pero no se conformaron solo con sustraerle sus pertenencias, sino que también lo atacaron.

"Le pegaron y cortaron un dedo a un compañero de la línea 391/449, que es la verde de José C. Paz", contaron fuentes del caso a este medio. Videla sufrió la amputación de al menos dos dedos y le quebraron un tercero. Durante la tarde de ayer, el colectivero era operado en un hospital de San Justo.

El caso quedó a cargo del fiscal Germán Weigel Muñoz, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 19 del Departamento Judicial de San Martín, que como primera medida solicitó las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los sospechosos.

El hecho generó una protesta de los choferes de las líneas de la compañía Expreso Parque El Lucero, dueña de al menos tres línea de la zona, que ayer a la mañana paralizaron el servicio y esperaban mayores garantías para retomar sus tareas.

"Estamos muy preocupados, nunca pasó algo tan grave,. Sabemos que entraron a barrios muy delicados, que es muy difícil trabajar. Los choferes ponen el pecho todos los días, dejando la familia en la casa. A cualquiera de nosotros nos puede pasar esto", afirmó José Millens, uno de los delegados gremiales de las líneas 391, 449 y 749.

"Cada vez que salimos nos jugamos la vida", agregó al plantear la grave situación que afrontan a los medios de comunicación.

"Esto le pasó a un compañero, pero le pudo pasar a mi hijo, que trabaja acá hace 21 años. No sé si mi nieto va a ver a su papá mañana", dijo angustiado.

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