lunes 19 de febrero de 2024
Tribunal Oral Federal- juicio por trata de personas

Condenaron a 6 años de prisión a José Beltrame, dueño de Whiskería Scorpio

El local funcionaba en Las Esquinas, departamento La Paz. Cuatro mujeres fueron rescatadas. Una cómplice de Beltrame fue condenada. El sujeto estuvo prófugo hasta mayo de 2020.

Por unanimidad los jueces del Tribunal Oral Federal condenaron a José Eduardo Beltrame, a 6 años de prisión por encontrarlo penalmente responsable del delito de trata de personas, doblemente agravado por aprovecharse de la situación de vulnerabilidad de las víctimas y por ser estas más de tres personas.

En su fallo, el Tribunal integrado por Enrique Lilljedahl como presidente, Federico Bothamley como juez de cámara subrogante permanente y Mario Eduardo Martínez, juez de cámara subrogante, declaró que "los hechos del presente caso constituyen actos discriminatorios en contra de la mujer, cometidos en contexto de violencia de género", en relación con la Convención sobre Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer - CEDAW- y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, de Belém do Pará.

En este contexto, condenaron a Beltrame a cumplir con una "reparación" económica por los daños causados a la víctima en concepto de indemnización y la inhibición general de todos sus bienes.

Además, ordenó el decomiso del inmueble donde funcionaba la "Whiskería Scorpio", ubicado a la vera de la ruta nacional 157. Para finalizar y ante un pedido de prisión domiciliaria realizado por la defensa, los jueces dispusieron que se realicen a Beltrame una serie de pericias e informes para resolver la solicitud.

Prostíbulo

La causa se inició el 30 de julio de 2013 cuando la línea 145 del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata registró una llamada en la que un hombre informaba que en Las Esquinas, a 7 kilómetros de la ciudad de Frías, Provincia de Santiago del Estero, funcionaba un prostíbulo.

El 5 de octubre el Juzgado Federal de Catamarca ordenó allanar el sitio con la colaboración de personal de Trata de Personas de la Policía de la Provincia y de Gendarmería, donde se halló a cinco mujeres: cuatro eran "alternadoras", oriundas de Santa Fe. La quinta, identificada como María Cristina Albarracín, fue señalada como encargada del lugar.

También se encontró a varios clientes y a un sujeto que era personal de seguridad, al tiempo que se secuestró entre otros elementos, gran cantidad de preservativos, lubricantes, cremas íntimas, cuadernos y tickets, en los cuales se encontraban registrados los pases que realizaban las alternadoras, las copas vendidas y cuentas varias de compras de productos y otros elementos.

Según el expediente, las víctimas ejercían la prostitución en el local, "perteneciente a Eduardo José Beltrame, donde eran acogidas por éste a sabiendas de la situación de vulnerabilidad por la que atravesaban y la situación económica que padecían, para que estas ofreciesen sexo a cambio de dinero, siendo la encargada de dicho comercio María Albarracín".

Albarracín, la encargada

Tras una serie de instancias judiciales, la investigación avanzó por parte del Ministerio Público Fiscal representado por Rafael Vehils Ruiz y en 2015 Albarracín fue enviada a juicio.

En marzo de ese año y en fallo unánime fue condenada a 8 años de prisión de cumplimiento efectivo inmediato, como coautora penalmente responsable del delito de trata de persona agravado.

Beltrame, el dueño

José Beltrame, propietario del prostíbulo, se mantuvo prófugo de la Justicia pero a mediados de mayo del año 2020 -en plena pandemia-, cayó al ser sorprendido por la Policía de Córdoba cuando violaba una prohibición de circulación impuesta por el gobierno.

Tras ser identificado en la localidad de Tanti, el personal policial interviniente ingresó sus datos en el sistema informático y quedó detenido, por orden de la Justicia Federal.

La causa en su contra avanzó rápidamente y a pesar de una serie de presentaciones efectuada por su defensa, en junio de 2021 la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán rechazó planteos de nulidad y le confirmó la prisión preventiva y su procesamiento como coautor del delito de "trata de personas agravado por aprovecharse de la situación de vulnerabilidad de las víctimas" y por ser estas más de tres personas.

"Si hay un foco rojo, hay un cabaret"

A lo largo de la investigación, los testimonios de los testigos fueron fundamentales ya que aportaron datos que permitieron avanzar con la producción de pruebas.

En el juicio a Albarracín, un testigo admitió que como ocasional cliente paró un par de veces en la whiskería para "tomar un trago" y advirtió que si bien "no tuvo conocimiento de pases en forma personal, se supone que si hay un foco rojo, hay un cabaret, prostíbulo”.

Luego explicó que las chicas “que venían y ofrecían, él pedía lo que quería, a veces se sentaban un ratito o se iban".

Voluntad

Según uno de los fallos, las cuatro mujeres rescatadas reconocieron que "se encontraban en ese comercio por propia voluntad, lugar en el cual se desempeñaban como 'coperas', además de ofrecer sus trabajos sexuales a cambio de dinero, manifestando asimismo que ejercían dicha actividad debido a que la situación económica de todas es mala y que con ese trabajo pueden solventar los gastos de alimentos y educación de sus hijos".

Sobre este punto fue determinante el trabajo realizado por personal del Programa Nacional de Rescate y acompañamiento a las Personas Damnificadas por Trata de Personas y de la Policía local.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar