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Robo en patota

Choferes acusados  de una golpiza  y robo,  en silencio

El fiscal Facundo Barros Jorrat imputó a los choferes por el delito de “robo agravado por ser cometido en poblado y en banda”.

5 de marzo de 2024 - 01:00

Los cinco choferes acusados de ser responsables de una agresión en patota se mantuvieron en silencio frente al fiscal de Instrucción de Sexta Nominación, Facundo Barros Jorrat. El representante del Ministerio Público Fiscal imputó a Federico Gabriel Salguero, Ramón Alejandro Vielmetti, César Gustavo Navarro, Walter Jesús Cannata y a Carlos Alberto Gualquifil por el delito de “robo agravado por ser cometido en lugar poblado y en banda”. Los acusados se mantuvieron en silencio.

La audiencia indagatoria se llevó a cabo en la mañana de ayer en la sede de la Fiscalía General. Cada acusado cuenta con su propia defensa, entre abogados particulares o defensores penales oficiales.

En materia Penal, el delito endilgado refiere a una acción en la que intervienen dos o más personas, organizadas para sustraer con violencia o fuerza cosas muebles en un lugar que se encuentra en un centro poblado o donde haya vecinos. La escala penal prevé una pena de entre cinco a 15 años de prisión efectiva, según el artículo 166 del Código Penal Argentino. Posiblemente, el fiscal solicite que se confirme la detención para los acusados.

Robo en patota

La agresión en patota se registró el último viernes en la zona oeste de la ciudad Capital. La víctima del suceso había denunciado el robo de un reloj.

Fuentes policiales, judiciales y del Ministerio de Seguridad de la Provincia coincidieron en que el ataque ocurrió aproximadamente a las 11.30 en la esquina de avenida Illia y pasaje Río del Valle, cuando el conductor de Uber llegó al lugar a bordo de su vehículo y fue increpado por los cinco violentos.

El hecho tuvo fuerte repercusión porque un ocasional transeúnte registró el ataque en videos que luego se viralizaron a través de las redes sociales. La discusión terminó cuando los cinco golpearon al otro hombre, quien, tras perder el equilibrio y caer al suelo, fue atacado y siguió recibiendo patadas y golpes de puño. Momentos antes en las inmediaciones se había llevado a cabo un control vehicular por parte del municipio de la Capital.

Borgogno fue atacado. “Fui a colaborar con unos amigos porque les estaban quitando los autos y lo único que hice fue dirigirme desde la plaza del barrio Los Pinos, por la calle Río del Valle, a atajar a los otros Uber (para) que no entren a la emboscada porque los estaban emboscando a todos. Los que estaban emboscando con celulares eran taxistas y remiseros. Eran alrededor de seis o siete. Estaban pidiendo viajes truchos a diferentes lugares, que la mayoría eran al aeropuerto porque eran viajes de $7.000. Uno (vestido) de rojo que me estaba increpando me pone el pie, me empuja para que no me escape y ya llegaron los otros. En eso que me iba trastabillando, me quería levantar, me seguían (golpeando) a patadas, piñas, todo. Sinceramente, pensé en el chico que era rugbier (por Fernando Báez Sosa). La impotencia que te da… porque vos te querés defender y no podés, estás completamente indefenso”, describió.n

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