Tomás Daniel Rodríguez, el catequista catamarqueño condenado en marzo pasado a ocho años y seis meses de prisión por abuso sexual gravemente ultrajante, presentó un recurso de casación para intentar revertir el fallo. Mientras la sentencia no quede firme, Rodríguez debe cumplir prisión domiciliaria en Catamarca, bajo el control del Programa de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica del Servicio Penitenciario provincial.
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Catequista condenado en Buenos Aires busca revertir la sentencia
Hasta tanto la sentencia quede firme, el penado debe cumplir prisión domiciliaria en Catamarca.
Referentes de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina, organismo que acompañó al denunciante durante todo el proceso, confirmaron esta nueva instancia.
Rodríguez fue juzgado por el Tribunal en lo Criminal N° 3 de Mercedes, provincia de Buenos Aires, integrado por los jueces Ignacio Racca, Diego Ignacio Purves y Juan Ignacio Musso. El debate se desarrolló en una jornada, en marzo de 2026. En la ocasión, declararon el denunciante, quien ratificó sus dichos, tres testigos —compañeros del joven que compartían encuentros escolares y religiosos— y la psicóloga de la Red de Sobrevivientes, Liliana Rodríguez. El imputado también ofreció su propia versión, sin presentar testigos. La fiscal María Valeria Chapuis mantuvo la acusación en sus alegatos. Tras un cuarto intermedio, el Tribunal dictó veredicto condenatorio por unanimidad.
De acuerdo con información judicial a la que El Ancasti pudo tener acceso, los hechos juzgados ocurrieron entre el 27 y el 29 de abril de 2012, en el domicilio de la víctima, Buenos Aires. La víctima tenía 17 años en ese momento; Rodríguez, 37. Se conocieron en 2011, durante un Encuentro Interprovincial de Colegios Franciscanos celebrado en Catamarca, donde Rodríguez se desempeñaba como coordinador y referente de la Diócesis de Catamarca. Desde ese primer contacto, fue construyendo gradualmente un vínculo de confianza con el joven, aprovechándose de su vulnerabilidad emocional.
El Tribunal fue contundente al rechazar los argumentos de la defensa, que intentó instalar la idea de un consentimiento por parte de la víctima. Los jueces señalaron que "la cuestión etaria es justamente uno de los puntos de la relación asimétrica de poder que se desenvolvía entre víctima y victimario" y que "la educación en el marco de un colegio religioso claramente sentó las bases para que Rodríguez, investido de autoridad, haya ganado ascendencia por sobre adolescentes veinte años más chicos que él, y haya logrado avanzar sobre la voluntad de uno de ellos".
El fallo también rechazó el argumento de la demora en la denuncia —formulada recién en 2020, ocho años después de los hechos— como indicio de incredulidad. El tribunal recordó que la ley 27.206, conocida como "Ley de Respeto a los Tiempos de las Víctimas", reconoce expresamente que el trauma, el temor y la vergüenza son obstáculos reales entre una víctima y una denuncia penal. Como agravante, el tribunal valoró el daño psicológico causado: la perito psicóloga señaló que la situación traumática dejó huellas profundas en el denunciante, con dificultades en sus vínculos afectivos y sociales que persisten hasta hoy.
Para el denunciante, hoy de 31 años, la presentación del recurso prolonga una espera que ya lleva más de una década. "Estoy esperando que se haga efectiva la condena para que la justicia sea real y concreta. Siento que todo sigue siendo dilación hasta luego de una sentencia contundente", expresó. Sin embargo, destacó el valor del camino recorrido. "Mi testimonio fue sólido. Los testigos dieron solidez a mi relato. El acompañamiento de la Red fue fundamental para el sostenimiento en este proceso, con tantos años de espera para que se haga justicia. Es un logro colectivo", manifestó.
Catamarca ya cuenta con dos sacerdotes condenados por abusos sexuales eclesiásticos con sentencias firmes: Juan de Dios Gutiérrez y José Renato Rasgido. La condena de Rodríguez, si queda firme, se suma a estas dos condenas por ultrajes a adolescentes en el ámbito eclesiástico.
Acompañamiento
La Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina acompañó al joven denunciante de Rodríguez durante todo el proceso. La organización lleva 13 años de trayectoria y acompañó más de 15 juicios en todo el país, todos con resultados favorables. Su metodología combina el acompañamiento psicológico —a través de un equipo de profesionales— con el asesoramiento legal y la contención durante cada etapa del proceso judicial, que en casos de esta naturaleza puede extenderse por años. Alejandra Carrizo, referente de la organización, señaló que Catamarca encabezó en algún momento el listado de denuncias de la Red y que los tiempos del proceso son uno de los obstáculos más duros para las víctimas. "De por sí, hacer la denuncia es muy doloroso. Por eso se demoran mucho y pasan los años; las víctimas sienten el temor de hacer la denuncia", indicó. La Red también mantiene una base de datos que fue enviada a la Comisión Episcopal del Vaticano, con el objetivo de que los casos argentinos queden registrados en el reporte anual que la institución elabora a nivel global.