Jorge Castro y Mónica Murúa, imputados por el homicidio de Miguel Ángel Ferreyra, se opusieron a la elevación a juicio de la causa. La defensa de ambos presentó el recurso. Por esta razón, el expediente será enviado al Juzgado de Control de Garantías para que allí se defina -en principio- si deben ir a debate por el asesinato. El 11 de febrero, el fiscal de Instrucción N° 2, Laureano Palacios, decidió elevar a juicio la causa. En el expediente, Castro, quien es hijo de Murúa, fue acusado por el delito de “homicidio simple en calidad de autor”. En tanto, la mujer fue imputada por “homicidio simple en calidad de partícipe secundaria”.
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Castro y Murúa se resisten a ir a juicio
La investigación estableció, con el grado de probabilidad requerido en esta instancia, que el hecho sucedió el 10 de septiembre de 2023 en la localidad de El Bañado, departamento Valle Viejo. Las pruebas reunidas -testimoniales, inspecciones oculares, secuestros de elementos, pericias varias y registros fílmicos- permitieron reconstruir la secuencia del hecho.
Ese día, alrededor de las 10.15, Ferreyra se encontraba junto a varias personas consumiendo bebidas alcohólicas en la vía pública, cerca del canal conocido como “Canal de la Muerte”, en el barrio 140 Viviendas de El Bañado, Valle Viejo.
En ese contexto, Castro llegó al lugar en una motocicleta y discutió con la víctima debido a conflictos previos. El enfrentamiento derivó en una pelea a golpes de puño, que fue interrumpida por un testigo. Castro se retiró del lugar y regresó minutos después a pie, acompañado por su madre. Llevaba consigo dos cuchillos y una pala, mientras que Murúa portaba un látigo. Al reencontrarse con Ferreyra, Murúa lo insultó e incitó a pelear, al tiempo que le propinaba golpes con el látigo. Un testigo intentó mediar y evitar la agresión interponiendo su motocicleta.
La víctima intentó alejarse caminando, pero Castro y Murúa lo alcanzaron. Allí, Castro golpeó a la víctima con la pala, mientras Murúa continuaba atacándolo con el látigo. Finalmente, con Ferreyra ya sin poder defenderse, Castro le asestó una puñalada en el tórax con un cuchillo, provocándole la muerte.