martes 9 de julio de 2024
En Andalgalá

Cambio de calificación y prisión domiciliaria para DT de fútbol infantil

Tras los planteos realizados por la defensa del entrenador de fútbol infantil, acusado por agredir sexualmente a chicos en Andalgalá, la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos le concedió la prisión domiciliaria. A tal fin, el Tribunal de Alzada ordenó que se le coloque una tobillera electrónica. Además, el acusado fijó nuevo domicilio en otra localidad catamarqueña.

En un primer momento, el entrenador fue imputado por “abuso sexual simple” y “abuso sexual con acceso carnal”. Tras confirmarse la prisión preventiva, el imputado cambió de defensa y lo asiste Luciano Rojas. Adem{as, hubo un cambio de calificaci{on a tres hechos de "abuso sexual simple".

“Nos encontramos ante un caso de abuso sexual en los que las supuestas víctimas son chicos, lo que exige de debida diligencia y la implementación de acciones positivas. Se llama a activar los mecanismos tendientes a eliminar o minimizar el impacto del delito en la esfera de su vida e integridad física y psíquica y su personalidad. Por ello, corresponde que se implementen las medidas de protección, tanto de parte de la Fiscalía como de la Asesoría de Menores”, se consideró. Por ello, se solicitó que se gestione tratamiento y contención psicológica para los chicos víctimas y su consecuente seguimiento. Además, se fijaron medidas restrictivas para el acusado, bajo apercibimiento de revocar la reciente resolución.

Las denuncias se realizaron a finales del año pasado. Antes de fin de año, el fiscal Martín Camps imputó al entrenador. Durante la indagatoria, el acusado –asistido por un defensor particular de Andalgalá-, se mantuvo en silencio. Luego, la fiscal Soledad Rodríguez continuó con la causa y habilitó feria. El Juzgado de Control de Garantías de Andalgalá oportunamente le confirmó la detención.

El caso conmovió a la comunidad de Andalgalá. El acusado, un entrenador de fútbol, allegado a los chicos, habría sacado provecho de la situación. Los chicos querían jugar a la pelota. El entrenador mediante engaños se acercaba a los chicos con la promesa de hacerlos jugar de titulares; no iban a estar en la banca, sino que podían jugar tiempo completo en la cancha. Es decir, el entrenador se habría aprovechado de su deseo.

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