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La Justicia tardó 9 años en determinar las responsabilidades

Brutalidad policial: prisión en suspenso por quebrar un brazo

El Estado y tres expolicías de apellidos Stec, Rodríguez y Avellaneda, deberán pagar una indemnización de $8 millones más intereses a la víctima de "vejaciones agravadas", ocurridas en el año 2017.

16 de octubre de 2026 - 00:10

Los tres expolicías Mayco Gabriel Stec, Osvaldo Omar Rodríguez y Ramón Rosa Avellaneda, imputados por “vejaciones agravadas por mediar violencia en calidad de coautores”, fueron condenados ayer a tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación. El debate se realizó en la Cámara Penal Nº 1 con el Tribunal integrado por los jueces Mauricio Navarro Foressi, Fernando Esteban y Rodrigo Morabito, quienes además hicieron lugar parcialmente a la acción civil.

En este sentido, dispusieron que los tres condenados en forma “conjunta y solidaria” con el Estado Provincial deberán pagar al damnificado la suma de 8 millones de pesos, más los intereses devengados que establezca el Banco de la Nación Argentina.

El dinero será entregado como reparación de los daños y perjuicios ocasionados. El hecho que derivó en el juicio oral y público ocurrió el 4 de junio de 2017, a la 01.30 aproximadamente, en la zona norte de la Capital.

La víctima, que entonces tenía 16 años, arribó a su vivienda ubicada en barrio 70 Viviendas Norte. Llegó a bordo de una moto y repentinamente arribaron los policías Stec, Rodríguez y Avellaneda, quienes trabajaban en la Comisaría Séptima, con sede en barrio Parque América.

Para la Fiscalía, los efectivos redujeron y agredieron físicamente al joven, “abusando de sus funciones, arrojándolo al piso y aplicándole golpes con una cachiporra en diferentes partes del cuerpo”.

Durante el maltrato, uno de los numerarios le dobló el brazo izquierdo y le provocó una fractura. Por la gravedad de los hechos y de las lesiones, la Fiscalía los imputó como “coautores de vejaciones agravadas por mediar violencia”.

En el primer día de debate, los efectivos negaron las acusaciones en su contra. En la oportunidad, contaron sus versiones del hecho. Los tres imputados coincidieron en el relato. Según su versión, los policías señalaron que ese día habían asistido a un requerimiento por un accidente. Cuando llegaron al lugar al que habían sido convocados, la situación estaba controlada. Luego, observaron al adolescente salir en su moto. En ese momento, comenzó una persecución.

Luego, el chico chocó con unos blocks de cemento que había en la zona, cayó e ingresó a una casa. Después arribaron numerarios de grupos especiales al lugar. Finalmente, el comisario Jorge Nieva, que era jefe de la comisaría Octava y que estuvo en el procedimiento de ese 4 de junio, dio la orden para que todos vuelvan a sus respectivas bases, sin que los acusados reconocieran los hechos.

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