lunes 16 de mayo de 2022

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CARA Y CRUZ

Audacia opositora

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14 de mayo de 2022 - 01:05

En el frente político de la discusión por las estafas financieras, la oposición avanza sobre la inconsistencia del oficialismo.

La respuesta de la Mesa Provincial de Juntos por el Cambio a las críticas que el gobernador Raúl Jalil les había hecho por respaldar las maniobras especulativas exhiben esta asimetría. Monolítico, el golpe opositor no generó reacciones de características similares, a pesar de que el mandatario había salido personalmente a aventar sospechas sobre presuntas inversiones en las pirámides fraudulentas realizadas con fondos públicos por los intendentes peronistas, plantadas horas antes por diputados del radicalismo a través de un pedido de informes.

El mandatario aparece aislado en la vanguardia de la disputa dialéctica, mientras Juntos por el Cambio encapsula y abriga a quienes prestaron respaldo explícito a la especulación financiera y muy particularmente a Edgar Adhemar Bacchiani.

Los controles y la imposición de Ingresos Brutos a las utilidades obtenidas con criptoactivos fueron cuestionados en agosto pasado por el presidente del congreso de la Coalición Cívica-ARI, Mariano Manzi, para quien la intromisión era producto de “una mirada corta y cerrada en la materia, pensando solo en recaudar, generando regulaciones excesivas que terminan por ahogar a los emprendedores e innovadores”.

Un mes después, ya candidato a diputado provincial, cuando Jalil y su par de La Rioja, Ricardo Quintela, pidieron al Banco Central y a la Comisión Nacional de Valores que fiscalicen la especulación con criptoactivos, opinó: “Ocúpense de sacar del pozo de la pobreza, la falta de oportunidades y de horizontes a nuestras provincias. Parece ser que las actividades que no controlan o monopolizan les quitan el sueño”.

En enero, cuando se informó sobre el pedido del BCRA a la PROCELAC para que investigue a la empresa de Bacchiani por una posible estafa piramidal, el mismo Manzi lo atribuyó a operaciones de Jalil “vaya uno a saber con qué interés, para entorpecer algunas actividades comerciales en la ciudad”.

Ninguna de estas manifestaciones fue desacreditada nunca por la Coalición Cívica-ARI que preside el diputado nacional Rubén Manzi, padre de Mariano, lo cual no impide que el partido suscriba ahora un documento tendiente a responsabilizar al Gobierno de las hazañas del “Trader God” que antes encarnaba a los “emprendedores e innovadores” asfixiados por la angurria fiscal, y dirigir hacia allí la rabia de los estafados.

También adscribe al pronunciamiento el PRO, que presidía el diputado Enrique Cesarini y ahora el ex diputado Carlos Molina, a pesar de que dos representantes de ese partido, Natalia Saseta y Diego Martín Figueroa, presentaron en noviembre del año pasado un proyecto para que la Cámara de Diputados condecore a Bacchiani. Mienten ellos y quienes dicen que en realidad la iniciativa buscaba promover la “educación financiera”. Su artículo 2 reza textualmente: “Otórguese al Sr. Edgar Adhemar Bacchiani un diploma de reconocimiento y una copia del presente instrumento. Alentando a seguir propiciando el conocimiento de este incipiente mundo de las finanzas digitales y descentralizadas”.

Estos precedentes marcan la principal virtud de la estrategia discursiva de la Mesa de Juntos por el Cambio, que es la audacia: no temen que les enrostren sus contradicciones. No deja de ser reconfortante, pues saca el debate del ámbito clandestino en la que venía dándose, a través de videos, audios, capturas de pantalla y memes de coraje directamente proporcional al anonimato desde el que se disparan. Ayer, para no ir tan lejos, circuló uno muy interesante en el que un encumbrado y locuaz diputado radical daba cuenta de sus relaciones con una financiera bajo investigación y sus esperanzas de “tener suerte” en las reestructuraciones de deuda.

Dadas las extensas y enmarañadas ramificaciones de la estafa, es probable que la reticencia oficialista a dar pelea obedezca a que tiene más gente de la que le convendría comprometida en la trama. Sin embargo, al margen de responsabilidades personales, no hay un solo registro de apoyo institucional a las matufias como los del “Lilito” Manzi hijo o los macristas Saseta y Figueroa, consentidos por sus partidos y por la propia UCR.n

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