miércoles 10 de agosto de 2022

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Editorial

Al hueso

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30 de junio de 2022 - 01:00

Un informe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD) señala que la Argentina es el país donde más creció el consumo de cocaína en los últimos diez años. El dato tiene implicancias vinculadas a la salud pública, pero también a las políticas de seguridad. Si el consumo se ha incrementado de manera tan notable es porque ha crecido la inserción de las bandas delictivas en el tejido social argentino. El fenómeno narco, que tiene un grado de organización muy complejo en otros países latinoamericanos, como México y Colombia, ha ganado presencia también en nuestro país en la última década. La ciudad de Rosario o algunas zonas de CABA y provincia de Buenos Aires son buenos ejemplos de cómo ha escalado el fenómeno.

No hay precisiones respecto de si el crecimiento se manifiesta con mayor fuerza en el tráfico de la sustancia o en la producción local. No es un dato menor saber la dimensión de la expansión de las “cocinas”, que significa una presencia territorial del narcotráfico mucho más fuerte.

Según el informe de la ONU, nuestro país alcanzó un consumo de cocaína del 2,6% de la población comprendida entre los 15 y los 64 años. Detrás de la Argentina vienen Chile, con el 2,4%; Uruguay, con el 1,4%; Colombia, con el 0,8%; Brasil, con el 0,7%; Venezuela, con el 0,6%; Perú, 0,5%, Paraguay y Ecuador, con el 0,3%. Pero en lo que respecta al consumo per cápita, el estudio ubicó a Uruguay en el primer puesto, seguido por Argentina y Chile, que encontraron directamente relacionado al mayor poder adquisitivo de la población en estos países respecto del resto de América del Sur.

Catamarca no está exenta del consumo, tráfico y venta de cocaína, aunque está claro que en niveles por debajo del promedio nacional. Frecuentemente se realizan operativos de las fuerzas de seguridad con resultados positivos. En algunos casos las cantidades son importantes. El martes pasado, la Policía Federal secuestró de domicilios particulares de la ciudad capital un ladrillo de clorhidrato de cocaína valuada en cuatro millones de pesos.

El 15 de junio, efectivos de la Gendarmería de Catamarca y de Santiago del Estero incautaron 175 kilos de esa sustancia en la localidad de La Banda, en la vecina provincia, y desbarató una organización delictiva que operaba también en nuestra provincia.

El 4 de junio, efectivos policiales de la Unidad Regional 1, que cubren servicio en el Puesto de Control La Viña, Paclín, incautaron más de 10 kilos de cocaína de máxima pureza. En el mismo puesto, pero el pasado 18 de marzo, se secuestró un pan de la droga de un kilo.

Así como debe diseñarse una estrategia para el abordaje del problema desde la salud pública, es decir, poniendo el foco en los consumidores, del mismo modo debe encararse el tema desde la perspectiva del avance del narcotráfico. La gravedad del problema exige investigaciones que vayan al fondo del asunto, al hueso, y que no se queden, como pasa demasiado seguido, en aspectos superficiales y con presos más cerca del eslabón del que vende al menudeo que del capo narco.

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