viernes 14 de junio de 2024
Editorial

Agenda en el horizonte

La Comisión Económica para América Latina acaba de presentar un informe en el que advierte sobre la necesidad de...

La Comisión Económica para América Latina acaba de presentar un informe en el que advierte sobre la necesidad de que los países de la región, incluido por supuesto Argentina, hagan mayores esfuerzos para el cumplimiento de la Agenda 2030, establecida en el Acuerdo de París hace ya nueve años.

La Agenda 2030 fue firmada por 193 países miembros de la ONU y sus propósitos generales son que el mundo encuentre respuestas a los grandes desafíos mundiales, desde la pobreza y el hambre hasta la corrupción y el cambio climático. Para ello planteó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles que abarcan 169 metas sociales, económicas y ambientales que buscan cerrar la brecha de género, erradicar el hambre, promocionar la acción climática o buscar la paz y la transparencia, entre otros propósitos.

El informe de la CEPAL hace muchos y variados aportes, pero también señala cuestionamientos que deben ser atendidos. Alerta, por ejemplo, sobre un ritmo de crecimiento de América Latina muy lento. El caso es especialmente preocupante para la Argentina, que este año verá caer su economía en alrededor del 5%, mientras que el resto de los países de la región crecerá, aunque por debajo del promedio mundial.

El escenario que plantea para América Latina y el Caribe es de “lento crecimiento, con empleo precario, estancamiento del bienestar social y deterioro del medio ambiente”. Y propone avanzar hacia un escenario de desarrollo más productivo, inclusivo y sostenible, que genere prosperidad y progreso social y mejore la calidad de vida de la población latinoamericana y caribeña”.

Para lograr este último escenario, el informe de la CEPAL propone incrementar el nivel de la recaudación tributaria, su progresividad y su capacidad de reducir las desigualdades de ingreso y riqueza. Además, para elevar la recaudación tributaria se precisa disminuir la evasión fiscal y los costosos gastos tributarios.

Además, coloca en un lugar central la eficiencia del gasto público, que “debe fomentar un desarrollo productivo, inclusivo y sostenible a mediano y largo plazo ya que es posible incrementar las capacidades de la banca de desarrollo para movilizar recursos financieros a través de una mayor capitalización, un uso más eficiente de su capital y mayor flexibilidad en sus criterios de préstamo”. Según la CEPAL, el rol del Estado es “fundamental en la construcción de un futuro sostenible. Es necesario un Estado proactivo que retome, fortalecido, sus funciones básicas como coordinador y articulador de las transiciones hacia la sostenibilidad”.

La función que se le adjudica al Estado para propiciar el desarrollo productivo de las naciones no es compartida por el actual gobierno argentino. Sin embargo, la experiencia latinoamericana abunda en experiencias virtuosas en ese sentido. La Agenda 2030 ya está en el horizonte y requiere de políticas activas para poder cumplirlas según los objetivos fijados en 2015.

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