martes 28 de junio de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Ayer en la Cámara de sentencia en lo Criminal

Acusado de abuso sexual agravado prefirió callar

Las agresiones sucedieron en el ámbito familiar. Las docentes de la víctima advirtieron lo que sucedía y denunciaron.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
31 de mayo de 2022 - 01:05

Desde el banquillo de los acusados hizo saber al Tribunal que no iba a declarar. Sobre él pesa una fuerte imputación: “abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo y convivencia en forma continua y en grado de autor”. El debate se desarrolla en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación. El Tribunal está integrado por los jueces Silvio Martoccia, Luis Guillamondegui y Rodrigo Morabito. El Ministerio Público Fiscal es representado por el fiscal Ezequiel Walther. La defensa es ejercida por el abogado del foro local Jorge De la Fuente.

Por tratarse de un delito de instancia privada, el debate se lleva a cabo a puertas cerradas. A fin de resguardar a la denunciante, no se identifica al acusado. Fuentes consultadas por El Ancasti indicaron que las agresiones sexuales sucedieron entre 2017 y 2018, en el ámbito intrafamiliar, en el interior catamarqueño. La denunciante, por entonces una adolescente, había podido contar el calvario que sufrió a unas docentes de la escuela donde asistía. Desde la institución educativa a la que asistía la chica se impulsó la denuncia.

Ayer, en la primera audiencia de debate, el acusado optó por el silencio. Luego, se inició la ronda de testigos con el testimonio de cuatro personas. Al finalizar la jornada, se pasó a un cuarto intermedio. El debate se reanudará mañana miércoles con la comparecencia de los últimos testigos. Posiblemente pueda concretarse la etapa de los alegatos.

Entorno de impunidad

El abuso sexual es una de las formas de violencia más aberrantes contra niños, niñas y adolescentes. Al respecto, especialistas en esta temática advierten que la familia “puede ser un territorio favorable” para maltratar y abusar de chicos y chicas. Niños, niñas y adolescentes suelen ser silenciados por sus propios agresores mediante distintas estrategias. El agresor sexual –quien en un gran porcentaje suele ser un hombre del círculo familiar o cercano de la víctima- se vale del miedo, la culpa y la manipulación. De esta manera, promueve la impunidad en estos actos de violencia. “Se trata de una órbita de violencia, de la familia como prisión”, se remarcó.

En ocasiones, los integrantes de una familia pueden tener conocimiento sobre una situación de abuso en la misma casa pero prefieren callar. Los profesionales explicaron que la familia es un factor fundamental para que la persona pueda viabilizar su demanda personal y su reclamo de lo que tenga que transitar, señalaron. “Por lo general, el abuso sexual es mayormente intrafamiliar, por lo cual hay otros intereses creados. A veces lo económico también es un punto donde, metafóricamente, se sacrificaría a ese miembro, supuesta víctima del delito de abuso, para evitar que ese dador económico y supuesto abusador, como podría ser un padre, vaya a la cárcel y, por lo tanto, el resto de la familia se quede sin el sostén económico. Cada caso es único pero la familia es un espacio fundamental para abrir o cerrar la posibilidad de la palabra”, advirtieron.

A la vez, se remarcó que la vulnerabilidad en estos casos reside en el hecho de que chicos y chicas, por su inocencia, condición física o sexual no comprenden la criminalidad de los ultrajes. “Estos agresores se aprovechan del amor y la confianza”, explicaron.

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA

Te Puede Interesar