domingo 3 de marzo de 2024
Editorial

Actores protagónicos

Un informe elaborado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) consigna que el financiamiento obtenido por las pequeñas y medianas empresas en el mercado de capitales llegó a 286.820 millones...

Un informe elaborado por la Comisión Nacional de Valores (CNV) consigna que el financiamiento obtenido por las pequeñas y medianas empresas en el mercado de capitales llegó a 286.820 millones de pesos en octubre último, lo que representa un incremento del 380 por ciento respecto del mismo mes del año anterior.

El financiamiento logrado es importante porque el rol de las pymes en la economía argentina es muy gravitante. Las pequeñas y medianas empresas son actores protagónicos: representan el 99,4% del total de empresas del país y emplean al 64% de los asalariados registrados. Además, según datos de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, en el primer trimestre de 2023 las MiPyMEs (micro, pequeña o mediana empresa) crearon 140.000 puestos de trabajo con respecto al mismo período de 2022. El sector pyme, asimismo, aporta el 45% del PBI, el 50% de las ventas y más de 30% del valor agregado.

Consecuentemente, es impensable un proceso de desarrollo que no contemple a las pymes o, lo que es lo mismo, un modelo económico que ponga el foco solamente en las grandes empresas o grupos económicos concentrados.

El estudio de la CNV señala que el instrumento preferido por las pymes para financiarse fue, en el período mencionado, el pagaré bursátil. Este instrumento permite obtener financiamiento de mediano plazo y suele utilizarse para la compra de maquinarias o inversión en tecnología.

“Sobre el total de 286.820 millones de pesos de financiamiento obtenidos por las PyMEs en el mercado de capitales local el pagaré bursátil explicó el mayor porcentaje, negociándose un monto de 212.562 millones de pesos (74 por ciento del total) y exhibiendo un aumento de 646 por ciento respecto de octubre del año pasado”, indica el informe.

Las entidades que nuclean a las pymes en la Argentina han manifestado su preocupación por el período que se abre a partir del 10 de diciembre. Tienen la expectativa de que el esquema de financiamiento se mantenga, pero también recelos sobre el nuevo modelo económico.

El presidente electo no ha hecho declaraciones que mencionen de un modo específico políticas a favor del sector. Sí ha señalado que las empresas, en general, “van a tener que competir, ganarse el pan con el sudor de la frente o irán a la quiebra". Es cierto que la competencia en el sector privado es una condición implícita a la actividad, pero también lo es que los actores pequeños o medianos no pueden competir con los grandes en igualdad de condiciones sin la generación de políticas públicas que corrijan las asimetrías.

También hay preocupación entre las pymes en lo concerniente a la intención del nuevo gobierno de abrir las importaciones indiscriminadamente, algo que ocurrió durante el gobierno de Cambiemos ocasionando el cierre de miles de pequeñas industrias por la invasión de productos confeccionados en el extranjero a bajo costo.

Habrá que esperar el devenir de los acontecimientos para sacar conclusiones, pero las autoridades que asumen deberán comprender que de la solvencia de las pequeñas y medianas empresas depende la mayor parte de las posibilidades de desarrollo de la economía argentina.

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