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OPINIÓN

Aclaración sobre mi relato de Traverso

22 de diciembre de 2024 - 01:00

Me dirijo a usted en calidad de afectado directo por los hechos narrados en una reciente publicación del señor Enrique Traverso, del pasado 10 de Diciembre, titulada "AMADO DE FIAMBALÁ". Mi nombre es Zárate Norman Patricio, DNI 31.382.697, y quiero aclarar y desmentir las afirmaciones erróneas que se hicieron en dicho texto.

El episodio mencionado se remonta a Agosto del 1994. En ese entonces, vivíamos en Fiambalá, en el barrio Centro, junto a mis padres, Dominga y José y mis hermanos. Éramos una familia numerosa, compuesta por ocho hijos, incluyendo a mi hermano Griceldo.

Lo que realmente ocurrió y que era conocido por la policía, el exintendente, su hermano (ambos fallecidos) y varios vecinos, es muy distinto a lo relatado por Traverso. Griceldo nunca estuvo en un pozo, como intentaron hacer creer. Durante el procedimiento policial, fuimos brutalmente encañonados y tirados al piso, incluyendo a mi madre y a nosotros, niños de 1, 3, 5, 9, 10 y 14 años, junto con mis dos hermanas mayores de 18 y 20 años.

La verdadera intención detrás de estas acciones era apropiarse de nuestra vivienda. Con el tiempo, se supo que antes del llamado "caso Zárate", varias personas, entre ellas policías, vecinos, maestras, el exintendente y su círculo cercano, habían organizado reuniones para planificar cómo perjudicar a mi padre y forzar su encarcelamiento. Todo esto con el fin de presionar a mi madre, quien era analfabeta, para que firmara (o más bien, marcara con su huella digital) la donación de la casa al municipio.

Supuestamente, el terreno sería utilizado para abrir una calle y construir una playa de estacionamiento, pero hoy en día, esa supuesta playa es una mueblería perteneciente a un exfuncionario del intendente de aquel entonces.

En cuanto a las acusaciones infundadas que Traverso menciona en su texto, las afirmaciones de que se disputaban a las mujeres de la casa son infamias sin fundamento. Mi padre, nacido en Chile, no era conocido como "el chileno" y mis hermanas eran sus hijas biológicas, no hijastras.

Estos falsos relatos, que mi padre abusó de mis hermanas y nos maltrató, como se ha dicho durante este hecho con el afán de apropiarse del terreno de mi padre, no solo dañaron a nuestra familia en ese momento, sino que dejaron heridas profundas que aún persisten. Una de mis hermanas, tras ser señalada y juzgada injustamente por la gente, tomó la trágica decisión de quitarse la vida. Los nietos de mi padre, jóvenes de 29, 23, 20 y 18 años, siguen cargando con el peso de este estigma.

Cabe mencionar también que mi padre estuvo preso solo tres meses, pero salió con un derrame cerebral que nos sumió en la pobreza y el abandono.

Por todo esto, me pregunto cómo el señor Traverso puede escribir con tanta ligereza, sin fundamentos sólidos, sobre un caso que destruyó a una familia entera. Solicito al diario El Ancasti que evalúe con seriedad los contenidos que publica y que contemple el daño que puede causar la desinformación.

Sin otro particular, agradezco su atención y quedo a disposición para cualquier consulta.

Norman Patricio Zárate

DNI 31.382.697

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