La fiscal de Instrucción N°7, Paola González Pinto, titular de la Secretaría Especializada en Ciberdelitos, finalizó la investigación de un caso de grooming y envió a juicio a un sospechoso. El hecho salió a la luz tras la denuncia presentada tiempo atrás por el padre de la víctima, una niña de 11 años.
Según informó, el imputado -un hombre de 57 años al momento de los hechos-, contactó a la menor a través de una red social con mensajes de contenido sexual inapropiado y solicitando comunicación directa. Para constatar la conducta, el padre se hizo pasar por su hija durante la conversación, evidenciando que el imputado insistía en mantener contacto y que conocía la edad de la menor.
A partir de la denuncia, la fiscalía implementó distintas medidas de investigación, que incluyeron: la visualización del dispositivo de la cuenta de Facebook utilizada y la verificación de titularidad de la línea telefónica utilizada por el imputado. Además se realizó la recepción de declaraciones testimoniales de personal especializado en ciberdelitos, allanamiento del domicilio del acusado, informes técnicos forenses, planilla de antecedentes, informes socioambientales y pericias psicológicas y psiquiátricas al imputado.
También se solicitó información al Registro Nacional de Reincidencia. Con base en el conjunto de pruebas reunidas, la fiscal realizó la imputación formal del delito de grooming y concluida la investigación penal se dispuso el envío de la causa a juicio. Grooming es una práctica en la que un adulto se hace pasar por menor en Internet o intenta establecer contactos con niños y adolescentes que den pie a una relación de confianza, pasando después al control emocional y, finalmente, al chantaje con fines sexuales.