Drogba revolucionó el partido y Costa de Marfil le ganó a Japón
El equipo africano, con Yaya Touré y el ingreso de Didier en el segundo tiempo, dio vuelta el partido en apenas un minuto. Había empezado perdiendo por el golazo de Honda.
Costa de Marfil logró en el último partido de la
jornada un triunfo que por momentos parecía impensado. Sin jugar bien y lejos
del nivel que se les conoce, los marfileños pudieron llevarse una victoria que
les abre el camino a lo que sería su primera clasificación a la segunda ronda
de un Mundial.
Desde el arranque del encuentro se vieron las diferencias. Costa de Marfil, un
equipo colmado de estrellas pero con vocación individual. Japón, con
menos nombres, pero con un esquema claro de juego de conjunto, de movimiento en
equipo.
Y con estas características, mientras los africanos chocaban permanentemente
contra la férrea defensa nipona, los dirigidos por Alberto Zaccheroni se
arrimaban enarbolando riesgo para el arco de Barry. Por eso no extrañó que
Honda pusiese arriba a los japoneses, cuando sólo se había cumplido un cuarto
de hora del encuentro.
A partir de allí la historia se hizo repetitiva. Costa de Marfil yendo sin
demasiadas ideas. Con sus figuras Gervinho y Bony fallando reiteradamente. Con
su conductor, Yaya Toure perdido en la maraña que armaba Japón en el centro. Y
con Didier Drogba inexplicablemente sentado en el banco de suplentes.
Hasta que el técnico Lamaouchi se dio cuenta que algo debía hacer y lo puso al
jugador más importante y desequilibrante que tiene en su plantel. Y el hombre
del Galasastaray no hizo más que cumplir con lo que sabe. no tanto por lo que
generó en sí, sino por lo que provocó. Hizo que la defensa de Japón comenzase a
preocuparse por él y entonces Bony y Gervinho tuvieron los espacios y las
oportunidades para dar vuelta el marcador.
Después los nipones no pudieron o no supieron torcer la historia.