La final del Mundial 2026 entre Argentina y España, que terminó con victoria española por 1 a 0 en el estadio MetLife de Nueva Jersey, quedó marcada por varias jugadas polémicas que generaron debate durante y después del encuentro.
La definición en Nueva Jersey dejó varias acciones discutidas que quedaron bajo análisis en la definición del Mundial donde el conjunto español logró la victoria.
La final del Mundial 2026 entre Argentina y España, que terminó con victoria española por 1 a 0 en el estadio MetLife de Nueva Jersey, quedó marcada por varias jugadas polémicas que generaron debate durante y después del encuentro.
La acción más determinante fue la expulsión de Enzo Fernández en el final del tiempo reglamentario. El mediocampista argentino ya había sido amonestado a los 82 minutos, cuando protestó de manera efusiva una falta que reclamó sobre Aymeric Laporte y el árbitro esloveno Slavko Vincic le mostró la tarjeta amarilla.
A los 92 minutos, con el partido todavía igualado sin goles y el alargue a punto de comenzar, Enzo Fernández llegó tarde a un cruce con Pau Cubarsí en la mitad de la cancha. El volante impactó sobre el defensor español y Vincic le mostró la segunda amarilla, seguida inmediatamente por la tarjeta roja.
Desde el punto de vista reglamentario, la decisión fue considerada correcta: el árbitro interpretó que se trató de una entrada imprudente sobre el adversario. Como Enzo ya estaba amonestado, la segunda tarjeta amarilla derivó en la expulsión y dejó a Argentina con diez jugadores para afrontar el tiempo suplementario.
Otra jugada que generó discusión ocurrió a los 97 minutos, durante el primer tiempo extra. España llegó al gol por medio de Nico Williams, pero la acción fue invalidada antes de que el balón ingresara al arco argentino.
Vincic sancionó una infracción de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi, a quien pisó en la disputa de la pelota. Luego, el volante español chocó con Emiliano Martínez y, tras el rebote, Nico Williams definió para convertir. Como la falta había sido cobrada previamente, el tanto fue correctamente anulado.
El tercer episodio polémico involucró a Marc Cucurella y Lionel Messi. En un momento del partido, el defensor español se acercó al capitán argentino y, mientras intentaba dirigirse a él, se cubrió la boca con una mano.
La situación fue advertida por el árbitro, pero no derivó en sanción disciplinaria. Tampoco el VAR consideró que hubiera elementos suficientes para recomendar una revisión. Aunque las nuevas recomendaciones arbitrales del Mundial apuntan a sancionar ciertas conductas antideportivas vinculadas a cubrirse la boca, en esta oportunidad no se interpretó que la acción reuniera los requisitos para aplicar ese criterio.
Con diez hombres en el campo y varios imponderables, Argentina resistió hasta donde pudo en el alargue. Finalmente, Ferran Torres convirtió a los 105 minutos y le dio a España el gol que definió la final.