El entrenador de la Selección Argentina de Fútbol, Lionel Scaloni, afirmó ayer que el arquero de River, Franco Armani, no podía viajar con la delegación para el encuentro por Eliminatorias ante Chile que se disputará esta noche en Santiago del Estero, debido a que su PCR por antígenos de coronavirus sigue dando positivo y la normativa vigente en la vecina provincia "prohíbe el ingreso de toda personas con PCR positivo". Sin embargo esto fue desmentido por el gobernador Gerardo Zamora y la grieta explotó.
Personas cercanas al cuerpo técnico del seleccionado aseguran que desde fines del años pasado Scaloni quiere darle la titularidad a Emiliano Martínez, de estupenda temporada en Aston Villa en la Premier League, al punto de ser considerado uno de los tres mejores arqueros del torneo. Y esto, sumado a los dichos de Zamora despertaron suspicacias.
Cuando Scaloni explicó que Armani y Gonzalo Montiel no formarían parte de la delegación que viajó a Santiago del Estero y esgrimió una normativa sanitaria provincial, en las esferas próximas al gobernador Gerardo Zamora se vieron sorprendidos. Y luego se molestaron. Altísimas fuentes de la casa de gobierno santiagueña manifestaron: “No haremos declaraciones públicas, nos han dicho desde la AFA que no es un tema nuestro, así que no saldremos a aclarar lo que no existe”. Sí, recibieron consejos de la AFA. Para completar un increíble sainete.
Desde la provincia desmintieron a Scaloni. Aseguran que no hay impedimento alguno para que estos jugadores hubiesen ingresado en Santiago del Estero ya que “vienen en burbuja y si ellos están entrenando con sus compañeros, aún siendo positivos, es porque ya no contagian y no hay problemas”. Desde la gobernación santiagueña insistieron en afirmar, siempre en off, que “no había ningún impedimento de nuestra parte para que estos dos jugadores, y cualquiera que el cuerpo técnico decidiera, pudieran venir a Santiago”.
Desde hace unos meses, Santiago del Estero flexibilizó sus ingresos. En la página web de Turismo puede leerse el protocolo para los viajeros que decidan acceder por vía área. Dice: “Se exige PCR negativo y es aplicable para todos los pasajeros, sean residentes o turistas, con o sin reserva hotelera. En caso de no tenerlo, se les realizará el PCR gratuito en el momento”. Esto podría haber sucedido con Armani y Montiel, pero desde la gobernación santiagueña se ocuparon en aclarar en varias oportunidades que “este es un caso especial, ya que vienen en burbuja, en chárter y aislados, por lo que podrían haber venido sin problemas”.
Fuentes de la AFA se expresaron en la misma dirección. “El viaje del seleccionado es en burbuja sanitaria. Por eso no se les exige PCR de ingreso”. Entonces, ¿por qué Scaloni dijo lo que dijo, por qué no lo llevó a Armani? Esas voces de la AFA, que se esmeraron por tomar distancia con las palabras de Scaloni, lo resumieron de la siguiente manera: “El técnico eligió no llevarlos”. Quizás, previendo que Armani seguirá dando positivo en los próximos días, y la política sanitaria de Colombia es inflexible en ese caso: aunque llegase en la burbuja de la selección, las autoridades cafeteras lo aislarían. Como ocurrió con Esteban Andrada en Ecuador, cuando Boca viajó para jugar con Barcelona, en Guayaquil.
Otras fuentes de la AFA, para confirmar una grieta, ofrecieron otro razonamiento: la Conmebol no permite viajar ni salir de la burbuja con un PCR positivo. Consultada la Conmebol por La Nacion ante esta alternativa, la desmintió. Y puso como ejemplo a Nicolás De la Cruz, el volante de River: viajó con PCR positivo de Buenos Aires a Montevideo porque hace más de diez días que superó la enfermedad y se integró al complejo ‘Celeste’ a las órdenes de Oscar Tabárez. El protocolo es igual que para las Copas Libertadores y Sudamericana: después de los 10 días se presume que el jugador ya no contagia y, aunque su PCR siga arrojando positivo, está en condiciones de movilizarse y jugar.
Confusión, desmentidas y contradicciones. Lo único concreto es que Armani deja el arco después de custodiarlo desde la Copa América de Brasil. Martínez, de 28 años, formado por Pepé Santoro en Independiente, atraviesa el mejor momento de su carrera. Aston Villa se lo compró a Arsenal por 21,5 millones de euros –récord para un arquero argentino– y se afianzó de inmediato. Atajó 39 partidos, le marcaron 47 goles e igualó la marca histórica del club de Birmingham de vallas invictas, con 15. Para Martínez se tratará de una noche que habrá soñado desde chico. Una noche precedida de mil enredos.