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nació el 12 de abril de 1984

El club Salta Central cumple hoy 36 años

12 de abril de 2020 - 01:00 Por Redacción El Ancasti

El 12 de abril de 1984, el Club Deportivo Salta llegó a la vida en el local propiedad de Lagorio “Tocoque” Aramburú, ubicado en calle Salta esquina Almagro. La semilla había germinado en dos equipos del barrio: el Sportivo Salta que en 1975 conducía “Tino” Agüero, (radicado luego en Córdoba), y Mercadito Gómez, que a inicios de 1984 era presidido por Domingo Morales. Así vio la luz.
Se fundó como Deportivo Salta y desde 1991, al iniciar su participación en Primera División en la Liga Catamarqueña de Fútbol, se le adosa la palabra “Central”.
Se lo identifica con el color celeste con vivos azules, los mismos que utilizó en su primera camiseta. La formación del Club vino a cristalizar los anhelos de gran cantidad de muchachos que se reunían a su amparo, conformando una verdadera familia del deporte; así, atletas, ajedrecistas, amantes del voley, básquetbol y cuantos otros deportes tuvieron en el “celeste” un ámbito donde desarrollarse en su plenitud.
Paralelamente al ingreso de Salta Central a la Liga Catamarqueña de Fútbol, estuvo precedido de aires renovadores, donde su participación en la divisional ascenso fue muy destacada, barriendo con cuanto rival se le presentaba. No extrañó su pronto ascenso en 1993, apenas tres años desde su afiliación, y ya en 1996-1997 se vio representando a la Liga en los Torneos Argentinos sin demasiada trascendencia.
Luego, en la faz deportiva, alternó buenas y malas, pero el verdadero avance se palpa en una dirigencia ordenada y pujante.
La sede social y cancha techada de básquet y voley, ubicada en avenida Italia junto al arroyo La Florida y el flamante Complejo Deportivo con tres canchas reglamentarias de fútbol en el sector norte de la Ciudad en barrio Parque América, constituyen pilares que permiten asegurar un futuro venturoso para una institución que por trabajadora y por pujante supo ganarse un sitial de honor entre los clubes de Catamarca.n

*Texto escrito por el periodista Carlos Gallo

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