La Comedia Municipal cerró el ciclo de "Una mujer frente al hielo"
La obra rescató, a través de la ficción, la historia invisibilizada de las enfermeras de Malvinas. Las funciones fueron gratuitas y abiertas al público.
Por Nehuen Vazquez. La Comedia Estable Municipal culminó ayer el ciclo de presentaciones de su nueva obra "Una mujer frente al hielo". Dirigida por Tatiana Valdez e impulsada por la Dirección General de Cultura de la Capital, la obra propone una mirada profunda y poética sobre uno de los aspectos más invisibilizados de la Guerra de Malvinas: la experiencia de las mujeres que fueron parte de ella y padecieron sus brutales consecuencias.
El texto, adaptado de la obra original de la dramaturga tucumana Luciana Galván, se mete en la piel de cinco enfermeras durante el conflicto bélico. A través de cartas, recuerdos y sueños, la puesta en escena transporta al público a un territorio hostil donde la memoria y la resistencia de estas mujeres se vuelven las verdaderas protagonistas.
En una entrevista con el programa Tiempo Real, de Ancasti Streaming, Mariana Santillán, asistente de dirección de la obra, explicó el fuerte simbolismo que conllevó la puesta en escena:
"La obra trata de visibilizar aquellas historias que han sido silenciadas. De allí el uso del hielo; es una manera de manifestar cómo los relatos de estas mujeres han quedado congelados. Se intenta evidenciar el tema del cuidado y el rol de estas mujeres en la guerra, temas que hoy todavía resuenan".
En este sentido, "Una mujer frente al hielo" buscó, a través de las licencias de la ficción, reflejar aquello asfixiado por la historia oficial. "Nos parece importante decir que es un trabajo que no trae testimonios verdaderos, pero sí son historias inspiradas en todo lo que se ha podido recabar históricamente", mencionó Nora Ahumada, en otra entrevista.
"La obra no busca responder estas tensiones, sino exponerlas, habilitando preguntas que se proyectan más allá de la escena: ¿qué permanece fuera de los registros oficiales?, ¿qué cuerpos no logran inscribirse en la memoria colectiva?, ¿qué mecanismos regulan lo que puede ser visto y lo que permanece oculto?", plantea el eje conceptual de la obra.
Por otro lado, Santillán destacó la decisión de mantener las funciones con entrada libre y gratuita: "Una de las políticas culturales es esa: el acceso al teatro para que todo el público que quiera pueda participar".
El equipo detrás del escenario
El equipo que hizo posible cada función estuvo integrado por:
Autora: Luciana Galván
Dirección: Tatiana Valdez
Actúan: Laura Corro, Agustina Laus, Patricia Medina, Florencia Pacheco, Cristian Romero, Sofía Sager Carreño, Moisés Seleme y Miguel Soto.
Asistencia de dirección: Mariana Santillán
Producción ejecutiva: Nora Ahumada
Escenografía: Bruno Ceballos Porta
Vestuario: Claudia Pucheta
Producción sonora: Leandro Suárez de la Mota
Preparación física: Pablo Nieto
Técnicos en iluminación y sonido: Ariel Sánchez y Maximiliano Reynoso