El
escritor charló con la profesora Celia Sarquís y el público sobre el contenido
de su obra, que incluyó también la presentación de "Una semana con el
padre Montalbanos".El
primer libro, con diecinueve relatos breves entre los que se incluyen
entretenidas aventuras del bien y del mal, ocurrentes fábulas y un par de casos
del inspector Somocurcio y su ayudante Juárez, sirvieron para adentrarse en la
magia que caracteriza a los relatos del escritor tinogasteño, que llenó de
sonidos la sala de la Biblioteca Dr. Julio Herrera, con la entonada y atrapante
lectura de algunos de sus textos.
En la
recorrida por la obra de Taborda, Celia Sarquís rescató una frase, escrita por
el mismo autor, que resume la esencia de sus libros: "La vida es breve,
azarosa y enigmática”. Ese es precisamente el hilo conductor que plasman sus
relatos, teñidos de un humor bien argentino. Este humor, presente todo el
tiempo en la pluma de Taborda, no viene de una tradición literaria sino
familiar, contagiada por un espíritu burlón heredado de su padre. Por eso,
confiesa Taborda, se divierte bastante a la hora de escribir.
Así, se fueron
sumando a la noche relatos de hasta 200 palabras, otra de las señas
particulares de Taborda, con el destacado de sus fábulas, definidas por Sarquís
como "el antihéroe, la anti-fábula, que dejan una moraleja con un final tan
sorpresivo que no es lo que uno puede prever”. "Yo me
tomo la libertad, por ejemplo, en ‘la fabula del hornerito y la víbora’ de
personificar, porque los literatos tenemos libertad para personificar el bien y
el mal, este es un recurso para hablar de un tema quizás abstracto, pero de un
modo más cercano, más próximo”, dijo el autor acerca de sus textos.
Luis Taborda
ejercita la ironía, el ingenio, el humor que permiten nuevas posibilidades a
partir de algunos intertextos y la mirada crítica. Otro
claro ejemplo es "El Oficial Preciso” con un desenlace impreciso para crear el
contraste que necesita tener un relato breve.
El escritor
usa un lenguaje llano, aunque expresivo. "Esta parece ser la fórmula aurea de
sus relatos cortos, sin más pretensión que la de seguir contando, atado a la
deriva de su tiempo y circunstancia”.
Guillermo
Alanis Otero: "Sensibilidad exquisita y arraigo a su tierra”
La velada
incluyó también la presentación del libro "Una semana con el padre
Montalbanos”. Aquí Taborda lo que intenta es "escribir cuentos con un ingrediente
de misterio por medio de la creación de un personaje como el cura Montalbanos;
llamado a intervenir porque el comisario del pueblo, Arancibia, se ve excedido,
mientras que el cura a base de su razón humana, tiene la capacidad de resolver”.
Para cerrar la
noche, el escritor Guillermo "Willy" Alanís Otero, acompañó a Taborda
compartiendo su poesía, defendida por "su juventud, sensibilidad exquisita y un
arraigo a su tierra, a su pueblo y a su gente”.
Este joven fue
presentado como "un tinogasteño que nunca se ha desprendido de su identidad y
que la defiende con uñas y dientes”, fuerza palpable en sus publicaciones como
"Mar de Puna", "Escalera interior" y "Anecdotario para
Fantasmas".
Alanis Otero
sorprendió con sus versos, bagualas y tonadas. Cada una de sus interpretaciones
estuvo signada por su voz profunda de hombre sensible, que invita a leer su
obra.