Todas las voces todas en “Música entre amigos”

Un espectáculo musical de primer nivel se vivió el pasado sábado en el Urbano Girardi.
23 de mayo de 2012 - 00:00
Seguramente Don Armando Tejada Gómez -desde algún lugar de la cintura cósmica del sur- estuvo sonriendo y aplaudiendo a los cantantes que el pasado sábado 19 de Mayo nos deleitaron con su música a los 150 catamarqueños que tuvieron el privilegio de colmar las instalaciones del teatro Urbano Girardi.



A la magia y al talento del Dúo Cofradía de la hermana República de Cuba, se le sumaron las voces catamarqueñas del Grupo Vocal Pirca, del Dúo conformado por Belén Alvarez Parma y Agustín Varela, la del cordobés de nacimiento y catamarqueño por adopción Roberto Vity Angaramo y el ya conocido Dúo Cadencia de Río Ceballos (Córdoba).



Nunca mejor elegido el nombre de un espectáculo como en esta oportunidad, ya que el sentimiento y la entrega puesta de manifiesto por los cantantes y el profundo silencio en la sala del Urbano Girardi, solamente es posible de alcanzar cuando se realiza Música entre amigos.



Para destacar: las canciones de Patricio Manns, Daniel Viglietti y Hugo Gimenez Agüero interpretadas por el Vity, los temas de Raúl Carnota, Jorge Fandermole y Charlie García en las voces jóvenes de Belén y Agustín y esas Palabras para Julia en las voces del Dúo Cadencia y los Recuerdos de Ypacarí del Grupo Vocal Pircas, con las que ambos grupos logran plasmar una versión de estos populares temas difícilmente igualables si consideramos el sentimiento y la calidad musical con la que los interpretan.



Para el final el comentario de la actuación del matrimonio cubano del Dúo Cofradía, que además de representar un acontecimiento histórico (por tratarse del primer grupo musical cubano que se presentó en suelo catamarqueño) nos dejó a todos esa agradable sensación de haber sido testigos de un acontecimiento cultural único e inigualable. El negro Pachi ejecutando la guitarra con sus manos, pero desde la cabeza hasta los pies derramando ritmo y transmitiendo alegría, ternura o tristeza según se tratara el tema que interpretaba. Y la magia incomparable de esa inquieta y chispeante cubana llamada Lía, con una voz clara y transparente, llena de matices y con el estigma inconfundible de la Trova Cubana.



El final fue todo un símbolo de los sentimientos y las vivencias experimentadas por cantantes y público a lo largo del espectáculo. Seguramente Don Armando Tejada Gómez, desde algún lugar de la cintura cósmica del sur y tomando de la mano a la Negra Sosa, se subió al escenario y se sumó a las voces del Urbano Girardi para compartir la emoción de cantar junto a los hermanos cubanos del Dúo Cofradía ese cambia todo cambia del chileno Julio Numhauser. Con todo el público de pie, aplaudiendo y cantando desde Catamarca hacia la entraña América y total…





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