“He visto parir y crecer a un montón de cantores populares”
Aunque el título del programa no le pertenezca, Carlos H. Barrionuevo es el creador del programa radial y televisivo con más trayectoria dentro de los medios de comunicación de Catamarca: Alta Dimensión en Folklore. En la presente entrevista traza un recorrido por el pasado y el presente de una propuesta valorada y premiada a nivel provincial y nacional. Y anticipa un ambicioso proyecto que aspira a concretar como corolario de su extensa y exitosa trayectoria en el rescate de la cultura popular catamarqueña.
- ¿Cómo nació Alta Dimensión en Folklore?
- En primer lugar te aclaro que el nombre no es derecho de autor mío. El programa nace de manera muy fortuita. En 1976 yo era redactor del diario La Unión y hacía las coberturas de automovilismo. Al mismo tiempo, para la radio LW7 hacía automovilismo un señor que se llamaba Héctor Mario Seijas, que era de Buenos Aires. Y como andábamos siempre juntos en las pruebas y en los rallys, hicimos una gran amistad. Cuando cae el gobierno constitucional, en marzo de 1976, Seijas es nombrado interventor de la radio. En el mes de octubre, viendo que no había programas de folklore en la radio, y motivado por la amistad que tenía con Héctor, le sugiero que haga un programa de folklore, un programa que hable de nuestra cultura y de nuestra música. El tipo me miró fijamente y me dijo: el programa es tuyo. Era un día martes, y me propuso comenzar ese domingo, de 19 a 21 horas, y también que el programa se llame Alta Dimensión en Folklore. Yo nunca había hecho radio, así que tenía unos nervios tremendos.
- Y además con el condimento especial de que en ese momento era la única radio de Catamarca…
- Así es. Para colmo, cuando va a comenzar el programa se me sienta al frente mío el maestro don Oscar Aísa, que hacía las tandas publicitarias en vivo. Y eso me apichonó un poco. Imaginate, semejante voz, semejante experiencia. Pero por suerte el programa anduvo bien y al poco tiempo de salir tenía una gran audiencia.
- ¿Qué fue lo que te llevó a pensar que era necesario un programa folklórico, por qué te atraía esa temática?
- El gusto mío por el folklore nace cuando yo era muy chico. En la década del 50 mi padre tenía su confitería en Tres Puentes, y esa confitería de mi viejo era el lugar de reunión los días viernes y sábado de Manuel Acosta Villafáñez, Atuto Mercau Soria, Ramiro Espoz Saavedra, el Piro Lucero… gente que siempre acompañaba a don Manuel Acosta. Y allí se reunían los días viernes y se iban los domingos, escuchando todo el día por supuesto- folclore. Creo que de allí me puede haber nacido este gusto, esta pasión por el folclore.
- ¿Cuánto tiempo estuviste en LW7?
- El gobierno militar me levanta el programa en 1979.
- ¿Por qué razón?
- Porque el programa se nutría de discos (de vinilo) y de actuaciones en vivo. Y un día Carlos Varela me canta en vivo un tema de Mercedes Sosa, que estaba prohibida. Y bueno, al otro día me cancelaron el programa. Eso fue a fines del 79’, y el programa vuelve al otro día que asume Alfonsín, el domingo 11 de diciembre de 1983. Después seguimos en Radio Nacional, salimos de ahí y nos fuimos a FM Catamarca; luego a Radio Valle Viejo, a FM Dimensión, hasta que recalamos en el 2006 a Radio Ancasti, en donde continuamos.
- Me imagino la cantidad de cantores populares que habrán pasado por tu programa, no sólo de radio, sino también en la televisión…
- He visto parir y crecer en el programa a un montón de cantores. En cuanto al programa de televisión, nace en 1986 por una sugerencia de Pepe Yunes. El me dice: Carlos, ¿por qué no hacés televisión con tu programa?. Y yo le respondí: No, no me animo, nunca hice tele. Y él me dice: Pero escuchame….tenés que hacer televisión. Y José Luis Cúneo nos brinda la posibilidad de hacer tele en el Canal 3 de Catamarca, canal de aire. Así fue que hacemos los primeros programas, que tuvo un éxito de la gran siete, la gente o seguía muchísimo.
- ¿También había música en vivo?
- Sí, también tenía música en vivo. Y se levanta en el año 87’ porque el que era director del canal en ese momento me impone cambiar el nombre del programa y que lo hagamos en un sitio que estaba al fondo del Canal, en la calle 25 de Mayo al 900. Me dijo que no quería que salga más al interior, por los gastos que ocasionaba. Y yo le dije que no, porque había nacido para mostrar los cantores del interior, la gente, los paisajes, cantar las alegrías y las penas de la gente del interior. Entonces, como yo no acepté esas condiciones, me fui, me levantaron el programa. En el año 1993 el programa volvió a la televisión, hasta el año 2005, por el canal de cable local, con la misma estructura del inicio. Salíamos al interior, con un camarógrafo que me siguió por todos lados y fue el fundamento del programa: José Salas. Con él recorrimos desde Antofagasta de la Sierra hasta Las Banderitas, en Santiago del Estero. Tengo 350 programas grabados, siempre con José y también con Ariel Reinoso, que era otro camarógrafo. Les poníamos el micrófono y la cámara a esos viejos cantores que siempre vas a encontrar en el interior pero que nunca tuvieron acceso a los medios de comunicación. Así encontramos unos cantorazos, unos copleros en las Sierras del Cajón, en Antofagasta, en Belén, en Culampajá…
- Con el programa te diste el gran gusto de obtener una mención de honor en los premios Martín Fierro del interior del país…
- Así es. En el año 1995 enviamos material a APTRA para el Martín Fierro y salió premiado con una mención de honor; fue en Mendoza, con un marco muy lindo de gente.
- ¿Cuándo dejó de salir el programa televisivo?
- En 2005, y por cuestiones económicas. Realmente era muy costoso ponerlo en el aire, por los viajes, el costo del espacio, y había una apoyatura muy endeble por parte de los auspiciantes, así que tuvimos que dejarlo. Pero lo dejamos en la tele, y volvimos de lleno a la Radio, a Radio Ancasti, hasta la actualidad. Y a partir de mayo van a salir, a través del canal de cable programas de televisión en retro, ya grabados. Van a ir en el mismo horario que iba antes. Los sábados de 19 a 20 horas, y se repite los domingos de 15 a 16
- ¿Qué cantantes que después trascendieron, que luego se subieron a escenarios importantes, empezaron en tu programa cuando no eran reconocidos?
- Catamarca Tres se inicia prácticamente en nuestro programa, en el año 1976; los Hermanos Villagra que hoy son Los Catamarqueños, con el Negro Villagra y Arrieta, también debutan en LW7. Luis Darío y Carlos Varela también hacen sus primeras armas en el programa. También recuerdo que a Carlos Martínez le dimos muy buen espacio, lo mismo que a Carlos Bazán, que se iniciaba como solista y luego viaja a Japón.
- ¿Antes del Trío San Javier?
- Antes del Trío San Javier
- ¿Y de los nuevos exponentes?
- Y de los nuevos exponentes le dimos espacio prácticamente a todos, es uno de los fundamentos del programa: darle apoyatura a gente como Cololo (Macedo), como Emilio (Morales), como Vitín Martoccia, a grupos como Americanta, como Fusión A, un conjunto bastante interesante de chicos jóvenes.
- ¿Cómo ves el folclore de Catamarca en comparación con el folclore de otras provincias, en donde quizás se perciba una identidad más definida?
- En el programa siempre bregamos para que los músicos nuestros armen su repertorio con temas de Catamarca, con autores y compositores de Catamarca, pero fundamentalmente se identifiquen con la música que nos pertenece a los catamarqueños y que hay mucha gente que no la conoce y que es la vidala. Es auténticamente nuestra. Sergio Galleguillo dijo en varias actuaciones que tal vez sea nuestra la chaya, porque está investigado y comprobado que tiene su nacimiento en la zona de Pomán, y los riojanos la toman y se apropian del ritmo. Galleguillo lo aceptó públicamente. También la música andina nos pertenecería, se hace en Antofagasta con todos los instrumentos andinos. Pero lo auténticamente nuestro es la vidala. Lamentablemente, salvo Nadia Larcher, que creo es la única que canta una vidala en público, el resto arma su repertorio con temas de Santiago del Estero, Salta, etc.
- ¿Los folkloristas catamarqueños están todavía en la búsqueda de la identidad?
- Los folkloristas catamarqueños saben perfectamente que la vidala nos pertenece, pero como la vidala no vende como vende una chacarera en un festival, entonces no la incluyen. La vidala es un mensaje tremendo de la tierra, con excelentes compositores. La vidala tiene una personalidad propia en sus versos, es una herencia de las coplas que nos dejaron los españoles.
Cantata a Catamarca
Como corolario de su extensa trayectoria en el rescate de la cultura popular de nuestra provincia, Carlos H (la H es de Humberto) Barrionuevo ha pergeñado un ambicioso proyecto que aspira a concretar en el corto plazo: su Cantata a Catamarca.
Dice Carlos que Fray Mamerto Esquiú, Felipe Varela, Juan Alfonso Carrizo, Luis Franco, el doctor Carlos Malbrán, Manuel Acosta Villafáñe, Juan Chelemín, José Cubas, Samuel Lafone Quevedo, Joselín Cerda Rodríguez y Adán Quiroga son catamarqueños por nacimiento o adopción- que han consolidado el perfil de hombres públicos comprometidos con la realidad de su tiempo, que marcaron a la vez sendas y caminos para forjar el futuro, para Catamarca y el país.
Agrega que la trascendencia de estos catamarqueños nos ha llevado a realizar una obra musical que pretendemos sirva para conocernos y respetarnos un poco más entre nosotros.
El motor del proyecto es justamente el programa Alta Dimensión en Folklore, con el aporte de poetas y músicos de Catamarca. Señala que cada personaje tendrá su melodía y su proyección en un disco compacto realizado íntegramente en nuestra provincia. Ese material discográfico estará acompañado por un trabajo gráfico donde se contará la envergadura de cada persona a través de la letra de la canción. Todo ello integrado con fotografías realizadas a todo color y con alta calidad.
Carlos H finaliza: porque sentimos a Catamarca con dignidad, entregaremos esta obra en la convicción de que figuras de esta importancia merecen el respeto y el reconocimiento de sus comprovincianos.