En un partido con escasas emociones el conjunto de Núñez no pudo doblegar a un Gimnasia en agonía.
Gimnasia y River igualaron sin goles anoche en La Plata, en un discreto partido por la décima fecha del Clausura, que tuvo escasas emociones.
River conservó así la punta mientras que la situación de Gimnasia en la tabla del promedio se complica cada vez más porque la pelea por no descender se ha tornado altamente competitiva entre los conjuntos que tienen los peores números.
El partido se planteó luchado y disputado, al punto de que no abundaron las figuras, más allá de la buena actuación de los arqueros y las faenas defensivas.
Lo mejor del primer tiempo fue un tiro de media distancia de José Vizcarra a los 29 minutos, que el arquero Juan Pablo Carrizo detuvo con esfuerzo, en dos tiempos; luego quiso imitarlo Eric Lamela, pero su disparo salió sin dirección, cerca del palo izquierdo.
Los nervios ataron a los dos. Gimnasia por su angustiosa situación en la tabla del promedio; River, preocupado por esa tabla y con el vértigo que le puede producir el hecho de ser el único líder. La prueba son los numerosos roces que se produjeron a lo largo del juego.
Claro que este River cuando actúa como visitante privilegia no perder por sobre todas las cosas y está armado para la marca antes que con finalidades ofensivas. Ambos buscaron progresar con toques cortos y algún pelotazo en profundidad, que en general terminaron interceptados por defensas correctamente alineadas.
Por momentos, el silencio se hacía más palpable desde las tribunas locales, donde los hinchas habían colgado banderas invertidas en señal de protesta porque Gimnasia prefiere jugar en su viejo y pequeño reducto del Bosque, donde suele actuar en condición de local.
En medio de ese silencio llamativo en un estadio inmenso y con tribunas colmadas, en el arco donde estaba la parcialidad de Gimnasia, Adalberto Román se desprendió para cabecear un centro y estuvo a punto de desnivelar pero el arquero local conjuró la situación.
River se animó un poco y Gimnasia respondió con desesperación En esa desesperación, Lisandro Magallán no pudo convertir en un córner, cuando conectó la pelota a la altura del segundo palo y Carrizo sacó milagrosamente.
Muy pocas emociones para dos equipos que los separan muchos puntos pero sufren cada partido.
La polémica por el estadioMientras aún no se acallan las voces críticas por el estado del campo de juego del Estadio Único de La Plata tras el partido Estudiantes-Cruzeiro, ayer se reavivó la polémica en el partido Gimnasia-River.
El estado del campo de juego volvió a ser un desastre y pese a la imponencia del estadio, el césped prácticamente no era tal y los rellenos con arena se parecieron a un despropósito más que a una solución.
Mientras tanto la hincha de Gimnasia colgó sus trapos al revés en señal de protesta por jugar en el estadio.
Los simpatizantes pretenden que el Lobo juegue de local en la cancha del Bosque, más en esta etapa que se juega todo o nada para permanecer en la máxima categoría del fútbol argentino. Por lo tanto el Único sigue generando polémica.