Barcelona lo tenía para ganar, aunque el empate también le vino bien
Vencía en el Bernabeu con gol de Messi de penal y el Real Madrid jugaba con uno menos. Pero Ronaldo igualó por la misma vía a 8 minutos del final. Los de Guardiola mantienen ocho puntos de ventaja. El miércoles, el nuevo clásico en la final de la Copa del Rey.{video}
Sin lugar para el análisis. Real Madrid y Barcelona se enfrentaban en el Santiago Bernabéu, en el primero de los cuatro duelos. El de hoy, tal vez para el Barsa el menos trascendente. Porque el equipo de Pep Guardiola es el único líder de la Liga con ocho puntos de ventaja sobre los de José Mourinho, el único escolta. El miércoles se enfrentarán en el Mestalla de Valencia por la final de la Copa del Rey, el 27 será la ida de las semifinales de la Champions -en Madrid- y la vuelta el 3 de mayo, en el Camp Nou.
Sin embargo, el Superclásico de España, por la 32° fecha de la Liga, también tenía clima de final. Aunque ambos entrenadores pararon un 4-3-3, los esquemas se rompieron desde que la pelota comenzó a rodar. Porque todos atacaban y todos defendían. Los equipos corrían en bloque y así pasaban de una posición defensiva a una ofensiva y viceversa.
Le costó al Barsa en los primeros minutos desplegar su mejor fútbol. El de la tenencia de pelota, casi constante. Imprecisos Busquets, Xavi e Iniesta, la pelota llegaba sucia a los pies de Messi, que estaba muy contenido por el central izquierdo, Ricardo Carvalho; el lateral izquierdo, Marcelo; el volante central, Pepe; y Xabi Alonso.
Aunque la primera jugada de riesgo fue para la Pulga. Iniesta tiró un pelotazo preciso por encima de las dos líneas defensivas del Real Madrid y encontró a Messi libre en el área. El argentino dominó el balón con la cabeza y quiso definir por encima de la cabeza del arquero Casillas, que le adivinó la intención y le ahogó el grito. A los 26, Messi habilitó a Villa que llegó antes que Casillas y se dejó caer. Los visitantes pidieron penal, pero el árbitro Muñiz Fernández dejó seguir y amonestó a Piqué por protestar.
Tenía que reaccionar el local, el recuerdo del 5-0 en el Camp Nou, por la primera rueda de la Liga, empezaba a ennegrecer el cielo por el Bernabéu. Lo tuvo Benzema, tras un centro de Cristiano Ronaldo. Y después Angel Di María se metió en el área por derecha, pero cuando la jugada exigía un centro atrás, el zurdo le pegó mal al primer palo y la pelota se perdió en la tribuna.
Y cuando parecía que Real Madrid controlaba a su rival, apareció Messi, para tirar una doble pared y definir de zurda en el área. Otra vez la figura de Casillas apareció para mantener el cero. Sobre el cierre fue el local el que quedó con el grito atragantado. Aunque a diferencia de su rival llegó a esa situación por un tiro de esquina: Sergio Ramos gana en las alturas, Cristiano Ronaldo cabecea al gol, pero Adriano en la línea dejó al partido en cero para ir a los vestuarios.clarin.com