La muerte de un hincha del santo en las cercanías del estadio desataron la locura en la tribuna visitante.
Puro nerviosismo y tensión se vivió en el estadio José Amalfitani, donde Vélez y San Lorenzo apenas si jugaron siete minutos en la tarde de ayer, por la sexta fecha del Torneo Clausura de Fútbol.
Vélez estuvo más cerca de abrir el marcador con varias llegadas cerca del arco de Pablo Migliore y un reclamo de penal incluido, pero cuando se produjo el episodio que generó la suspensión del partido, tenía a su disposición un tiro libre sumamente peligroso,a la altura de la medialuna.
Todo se empezó a degenerar cuando Migliore cayó fulminado,acusando el impacto de un proyectil, de los muchos que cayeron alrededor de su humanidad desde antes del inicio del juego, que se demoró unos trece minutos por ese motivo.
Del otro lado, los fanáticos destrozaban el alambrado mientras que los de Vélez desalojaban su sector con intenciones de ir al encontronazo con los rivales. A partir de allí entraron en escena los bomberos y los cuerpos especiales de la policía, en un espectáculo lamentable que rápidamente dejó de televisarse a través de la emisión Fútbol para Todos.
La locura se desató en la tribuna visitante cuándo se supo la muerte del hincha (ver Víctima). Comenzaron a destrozar el alambrado, arrojar butacas y elementos contundentes mientras los bomberos tiraban agua para apaciguar a los violentos.
Mientras los jugadores de San Lorenzo intentaban calmar a sus hinchas, el árbitro Sergio Pezzotta, con buen tino, dispuso la suspensión del partido.
Los hinchas santos desalojaron el estadio mientras se producían enfrentamientos con la policía.FormacionesEl hincha de San Lorenzo fallecido en las inmediaciones del estadio José Amalfitani fue identificado por la policía como Ramón Aramayo, según confirmó el vicepresidente de San Lorenzo, Jorge Aldrey.
El cuerpo de la víctima fue trasladado a la Morgue Judicial, donde será sometido a la autopsia de rigor con el objetivo de precisar los motivos de la muerte.
Además, los incidentes dejaron un saldo provisional de una decena de heridos y al menos cuatro policías heridos que fueron
trasladados al hospital Churruca de esta capital. Aramayo se suma a la larga lismas que se cobró el fútbol argentino y que alcanza los 252 muertos, según indican las frías estadísticas. El simpatizante de San Lorenzo habría sufrido un infarto, luego
de haber sido maltratado por efectivos policiales durante el operativo previo.