El Burrito Ortega volvió a entrenarse ayer con sus compañeros de River, pero el DT Juan José López le anunció que no lo tendrá en cuenta.
El delantero Ariel Ortega no será tenido en cuenta por el entrenador del plantel profesional de River Plate, Juan José López, por lo que deberá buscarse club, según informaron fuentes de la institución.
El técnico le comunicó la decisión al jujeño, de 36 años, poco después de finalizado el primer turno del entrenamiento que el equipo realizó ayer en el estadio Monumental de Núñez.
Me echaron de River. Ahora voy a hablar con (Daniel) Passarella para arreglar la desvinculación, expresó el Burrito cuando se retiró muy ofuscado y a las corridas del Monumental.
En tanto, el Negro López expresó escuetamente a la prensa: A Ariel simplemente le dije que era una medida disciplinaria que tomaba y que no lo iba a tener en cuenta en este torneo. Ortega fue el único ausente el miércoles en el comienzo del ciclo de Juan José López como entrenador oficial de River. De acuerdo con el parte médico que entregó el club en la víspera, el Burrito padecía una gastroenterocolitis.
Si bien el cuerpo médico que encabeza Luis Seveso constató el grado de gastroenterocolitis del jugador y deslizó que Ortega tendría que presentarse al entrenamiento de ayer, los dirigentes se molestaron porque no es la primera vez que el jujeño se ausenta a un entrenamiento.
El presidente de la institución, Daniel Passarella, había dicho hace poco que Ortega con J.J. López no va a joder, a lo que el Negro respondió que los jugadores son profesionales y tienen derechos y obligaciones.
El jujeño fue el primer jugador llegar a la práctica de ayer en el Monumental. Lo hizo alrededor de las 8, tomó mate con los utileros en el vestuario, se cambió y realizó el primer turno de entrenamiento.
Una vez finalizada la primera parte del trabajo, el técnico y el Burrito conversaron a un costado del arco más próximo al Río de la Plata y fue allí donde López le comunicó que no lo iba a tener cuenta en este momento.
La decisión de López no le gustó nada a Ortega, quien se retiró al vestuario a cambiarse para poco después marcharse del Monumental ofuscado por la situación vivida y sin realizar declaraciones a la prensa. Lo único que alcanzó a expresar a las corridas fue que lo echaron del club y que iba a hablar con Passarella para arreglar su desvinculación de la institución. Ortega tiene contrato con River hasta el 30 de junio venidero y, ademas, el club le debe una importante suma de dinero por premios y primas desde hace un año y medio aproximadamente.