viernes 9 de octubre de 2026
Silvia Pérez Aramburu, reconocida narradora oral

"Los adultos deberíamos generar más espacios de encuentro con la palabra"

Destacan la importancia de fomentar la lectura desde las infancias y recuperar los espacios de diálogo.

En el marco de la 18° Feria Provincial del Libro, que se desarrolla hasta el domingo 11 en el Predio Ferial Catamarca, la narradora oral y mediadora de lectura Silvia Pérez Aramburu, reflexionó sobre la importancia de recuperar los espacios de diálogo, fortalecer el vínculo de los niños con la literatura y promover el encuentro a través de la palabra. Con casi 30 años de trayectoria, la referente catamarqueña participa de esta nueva edición con un stand dedicado a la literatura infantil y se prepara para recibir un reconocimiento nacional por su labor en la promoción del libro y la lectura.

En diálogo con El Ancasti, Pérez se refirió a los desafíos que enfrenta la narración oral en una sociedad atravesada por las nuevas tecnologías y la inmediatez de las comunicaciones. En ese contexto, consideró fundamental que los adultos recuperen el tiempo destinado a escuchar, conversar y compartir historias con los más pequeños.

“Lo que deberíamos hacer los adultos es generar más espacios de encuentro con la palabra dicha porque somos los adultos los que andamos muy apurados y con poco tiempo para hablar y detenernos a conversar”, expresó.

La narradora explicó que, si bien los dispositivos tecnológicos ocupan cada vez más espacios en la vida cotidiana, los niños mantienen intacta su capacidad de involucrarse con los relatos y dejarse llevar por la imaginación. “Cuando un niño se sienta frente a un adulto que le dice ‘había una vez’, entra en la magia, en el pacto ficcional y el niño sabe y se predispone a escuchar un cuento”, señaló.

En ese sentido, destacó que la narración oral constituye una herramienta fundamental para preservar la memoria colectiva, transmitir historias de generación en generación y fortalecer los vínculos humanos. A través de los cuentos tradicionales, populares y maravillosos, los narradores recuperan relatos que forman parte de la identidad cultural y los mantienen vigentes mediante la palabra. “Los narradores orales traemos al presente la memoria y la sostenemos y la conservamos porque lo que hacemos es pasar de boca en boca aquellas historias que alguna vez fueron contadas”, explicó.

Asimismo, remarcó que la narración no solamente implica escuchar, sino también ofrecer a los niños la posibilidad de expresarse y construir sus propias historias. Para Pérez, la palabra representa una herramienta esencial de comunicación que permite reconocerse como sujetos de derecho y establecer vínculos con los demás.

El rol de los adultos

Consultada sobre cómo las familias pueden favorecer el acercamiento de los niños a los libros, Pérez sostuvo que el primer paso consiste en generar espacios cotidianos destinados al diálogo, sin la interferencia de los teléfonos celulares ni otros dispositivos electrónicos.

En ese sentido, propuso aprovechar momentos como el almuerzo, la sobremesa o los instantes previos al descanso para conversar sobre las experiencias del día, inventar cuentos y estimular la imaginación. “El mediador puede ser el papá, la mamá, el tío, la tía, la vecina, el abuelo, cualquiera, o un hermano más grande. Pero hay que crear el espacio”, afirmó.

La narradora consideró que estas experiencias permiten que los niños desarrollen un vínculo con la palabra oral antes de acercarse a la palabra escrita. Por ello, insistió en que la formación de lectores requiere del acompañamiento de los adultos y de oportunidades concretas de encuentro con los libros. “Sin ese espacio dedicado exclusivamente para eso, se nos complica un poco pensar en que los chicos van a ser lectores”, advirtió.

Importancia de la Feria del Libro

En relación con la 18° Feria del Libro, Pérez destacó la importancia de estos encuentros culturales para fomentar el interés por la literatura y generar nuevas experiencias de lectura.

La narradora, que participó de distintas ediciones de la Feria desde su labor como integrante de equipos culturales, tallerista, mediadora de lectura y feriante, señaló que observa una inquietud creciente de los adultos por acercar a los niños al mundo de los libros.

“Hay una movida muy importante, hay ganas de escuchar”, expresó al referirse a las primeras jornadas de esta edición. En su stand, dedicado a la literatura infantil para niños de entre 0 y 10 años, ofrece libros interactivos que buscan favorecer el acercamiento a la lectura a través del juego y la exploración.

Stand. Silvia Pérez participa de la 18º edición de la Feria del Libro.

Según explicó, es importante permitir que los niños tengan contacto directo con los ejemplares, que puedan tocarlos, abrirlos y descubrir sus características. De esta manera, el libro comienza a formar parte de su entorno cotidiano y se convierte en un objeto familiar.

También destacó la necesidad de que los adultos recuperen sus propias experiencias lectoras, aquellas historias, canciones y poemas que permanecen en la memoria desde la infancia. Pérez consideró que las ferias, las bibliotecas y las librerías son espacios fundamentales para fortalecer ese vínculo, incluso en un contexto económico en el que la compra de libros puede resultar difícil para muchas familias.

Reconocimiento

Por otra parte, la narradora compartió su satisfacción por haber sido seleccionada como narradora destacada de la región del Noroeste Argentino (NOA) por la Biblioteca Popular Madre Teresa de Virrey del Pino, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires.

La distinción forma parte de una iniciativa destinada a reconocer a personalidades vinculadas con la promoción del libro y la literatura infantil y juvenil. Según explicó, este año es la primera vez que el reconocimiento incorpora a referentes del interior del país.

Pérez recibirá la estatuilla el próximo 11 de diciembre, a las 16, durante una ceremonia que se realizará en la Biblioteca Nacional del Congreso, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También serán distinguidos otros dos narradores, provenientes de Córdoba y Buenos Aires. “Creo que tiene que ver con el camino recorrido de casi 30 años de tarea con la palabra oral y llevándola en distintos contextos”, expresó sobre el reconocimiento.

Asimismo, consideró que la distinción representa una oportunidad para visibilizar el trabajo de quienes se dedican a la narración oral, una actividad que, según señaló, todavía no cuenta con el reconocimiento que merece como expresión artística.

“La narración oral es un trabajo, casi un oficio de entrecasa porque no tiene el reconocimiento que debería tenerse como una expresión artística”, manifestó. Finalmente, destacó el valor de que se reconozca a los narradores del interior del país y a quienes, desde distintos ámbitos, sostienen la tarea de acercar la literatura a niños, jóvenes y adultos.

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