La derrota cambió el clima especial que se vivía en el hotel Costa Galana, el búnker de River en Mar del Plata. Había caras largas y mucha bronca por la caída en el Superclásico. Por eso, para descomprimir , Juan José López les dio descanso a los jugadores. Y cada uno eligió su destino. El técnico estuvo en el balneario 12 de Punta Mogotes festejando el cumpleaños de su hija Kala, Matías Almeyda viajó a Pinamar, donde está su familia y algunos regresaron a Buenos Aires. No obstante, en la madrugada de ayer, aún repiqueteaba una palabra que se repetía en los labios de los pocos futbolistas que hablaron: Revancha .
Justamente la Copa que se jugará en Mendoza tiene el apelativo de Revancha. Y eso se propuso el plantel y el cuerpo técnico apenas finalizó el duelo con Boca. El que lo hizo saber fue Juan Pablo Carrizo, figura por sus dos tapadas ante Martín Palermo, más allá de que no pudo evitar el cabezazo del implacable goleador. Estos partidos sirven para corregir errores y se detectaron muchos. El resultado me molesta y me pone de mal humor, porque queríamos ganar. Intentamos jugar bien y ser protagonistas, en el segundo tiempo se notó una mejoría.
Lo bueno es que tenemos por delante una revancha , sostuvo el número uno, quien elogió a su colega de Boca: Lo de (Javier) García fue un monólogo. Tuvo una gran noche. Y añadió: El rendimiento no pasa porque tengamos o no refuerzos.
Otro futbolista -y referente- que desnudó su estado de ánimo fue Mariano Pavone. A nadie le gusta perder el clásico, a uno le da bronca y lo pone mal. Después del partido del sábado, todos queremos una revancha , disparó. Y fue más allá: Si Juan José López nos llega a preguntar si queremos estar o no en Mendoza, a pesar de que quede poco tiempo para el comienzo del campeonato, yo le digo que quiero estar. Además, viene bien para acumular ritmo de competencia.