Sé tan grande que nadie pueda herirte; tan noble que nadie pueda ofenderte; tan paciente y humilde que se necesite una cruz muy grande para crucificarte... Y, que si fuera necesario sepas perderte para poder reencontrarte.
La historia del Club Atlético Policial de Catamarca está dignamente enaltecida por las grandes gestas deportivas que cumplieron sus principales protagonistas, en este caso, los futbolistas, que a través de varias décadas, imponiendo un juego simple, vistoso y productivo, lograron de muy buena manera, importantísimos galardones para El Viejo y Querido Poli.
Una de aquellas figuras que aportó todo su talento futbolístico para la obtención de diversos campeonatos fue, en mi criterio, además de muchos otros- José del Carmen Rivero (73)-(muy conocido en el barrio de La Tablada, con el cariñoso mote de: Cabritillo).
Este muchacho inició su campaña como jugador en la década del 50, desde la 5ta.división hasta llegar a primera. Mano a mano
El domingo pasado (l6.01.11) mantuvimos una amena entrevista en su domicilio, recordamos bellos momentos deportivos que vivió como jugador de su querido Poli, y esto rememoró: Toda mi carrera como jugador de fútbol la hice en el club de mis amores: Atlético Policial, desde las divisiones inferiores hasta arribar a la escuadra superior en la década del 50/ Debuté en primera división en el año 1959, en un partido oficial que mantuvimos contra Vélez Sársfield en cancha de la Liga Catamarqueña, la dirección técnica la ejercía ese hombre bueno, muy querido por la hinchada y el barrio que fue don Laureano Agüero. El valoró las condiciones que yo tenía y desde entonces me incluyó en el equipo superior.
Seguidamente dijo: Con Policial pude saborear las mieles del triunfo en su máximo momento de esplendor, fue en década del 60 cuando cumpliendo una gran campaña Poli conquistó los campeonatos de 1962, 1965, 1966 y 1968. Luego añadió: La emoción más grande vivida- según mi criterio- fue cuando ganamos- invictos el torneo de la liga local (año 1966), además superamos la racha sin perder que mantenía aquel poderoso equipo de Racing Club de la AFA,( el equipo de José Pizzuti). Esa gran alegría de igual manera, la compartí contigo Pepe que también integraste aquella formación junto al Negro Bordón, Gato Galván, el Zurcido Maldonado y al Milico Moya, Tito Pons y otros.
A continuación, señaló: No quisiera dejar de mencionar a aquellos verdaderos titanes titulares del equipo campeón invicto año 1966: Mortadela Burgos, Pino Reartes, Rulito Narváez, Zuri Gutiérrez, Macetudo Sigampa, Cotito Mansilla, Carlos Zamora, Pepe Sánchez, Leopoldo Negro Ponce, Abulito Ormachea y otros. Mi sincero reconocimiento al utilero del equipo el Tito Arroyo, siempre con la indumentaria en perfecta condiciones, y al gran protector del estado físico del plantel, el querido masajista don Antonio Pesquisa Esparza, siempre los recordaré.Unos aviones
Promediando la alegre entrevista expresó: Vienen a mi memoria, en este instante, los estadios donde llevábamos a cabo los entrenamientos de rigor, las canchitas enclavadas en la cárcel; el baldío ubicado donde estaba el ex Hospital Ferroviario; otra en la intersección de la avenida Güemes y calle Junín, y una tan especial y primitiva como fue aquella situada en la esquina de calles Ayacucho y Buenos Aires.
La preparación de fondo, la hacíamos en las dunas (arena) del Río del Valle, a la altura del cementerio municipal. Allí el Negro Ponce nos daba con todo hasta sacar la lengua, terminábamos muy agotados, pero cuando jugábamos en la cancha de la Liga, y con un estado físico superlativo, éramos unos aviones veloces y fuertes, de allí los resultados positivos obtenidos....
Y concluyó: Yo jugué hasta el año 1972, creo haber realizado una humilde campaña como un jugador de fútbol amateur que se brindó totalmente por la institución que me cobijó desde niño.Su estilo de juego
Amigo lector: habiendo sido compañero del Cabritillo en la primera división de mi querido Poli (año 1966), puedo expresar el concepto que siempre mantengo, respecto del estilo de juego que demostraba Rivero como futbolista. José fue un jugador que manejaba las dos piernas, de rápido traslado del balón y de buen remate al arco rival con pelota en movimiento. Inteligente para producir el pase-gol al compañero mejor ubicado. Conformaba junto al recordado Abú Ormachea, una dupla maravillosa que deleitaba a la hinchada seguidora con jugadas de alto nivel técnico que se convertían en espectaculares goles para el delirio de la torcida. Jamás podré olvidar aquella delantera campeona del 66 integrada por Carlitos Zamora (7), José Pepe Sánchez (8), Leopoldo Ponce (9), Raúl Ormachea (10) y el Cabritillo Rivero (11), Adviértase que, a los precipitados jugadores, les asigné el respectivo número conforme al esquema histórico que mantenían los DT. Laureano Agüero y Guillermo Ponce: el 2-3-5. Con dicho sistema se lograba mayor poder ofensivo, agrandando la cancha, ganando espacios y solidez en la defensa para vulnerar las marcas más pegajosas de los contrincantes que optaban por los sistemas foráneos, llámense: 4-2-4; 4-3-3 o 4-4-2, etc.
Policial jamás complicó a sus jugadores exigiéndoles misiones sin sustento dentro de la cancha, todo lo contrario, siempre buscó lo concreto, haciendo fácil lo difícil. Allí no había enganches ni carrileros, solamente tenía cinco valientes delanteros: dos güines (punteros) Zamora y Rivero; dos insiders (entre - alas), Sánchez y Ormachea -muy habilidoso- y un delantero nato (centro foward) como lo fue Leopoldo Ponce; y protegidos por una defensa muy bien estructurada, recia pero leal. A
sí era mi querido Policial de entonces, un verdadero cuadrazo, sin influencias foráneas y con grandes valores nuestros, se ganaron muchos galardones que enaltecen el prestigio de una correcta institución deportiva que trascendió a nivel país.
Con ese temperamento de los grandes cracks, también el Cabritillo Rivero supo aportar su calidad e inteligencia al club que lo vio nacer, por eso fue un grande de verdad...José Pepe Bustos