sábado 10 de octubre de 2026

Fue la madre de la canción infantil argentina

María Elena Walsh fijó un parámetro altísimo en materia de canciones infantiles a partir de títulos como El Reino del revés, Manuelita, pero también de temática adulta con fuerte compromiso social como La Cigarra, Serenata para la tierra de uno y Canción de cuna para gobernante.

La genial carrera discográfica de María Elena Walsh se inició de la mano de una notable del folclore como Leda Valladares con quien inició un vínculo artístico y afectivo en 1951.

En 1952, ambas viajaron a París, donde interpretaban canciones folclóricas de la zona andina como bagualas, vidalas y carnavalitos y así llegaron a actuar en el cabaret Crazy Horse.

De regreso en la Argentina en 1956, Leda y María Elena, realizaron una extensa gira por el noroeste argentino.

En 1958 lanzaron su álbum Canciones del tiempo de Maricastaña, que incluye canciones como El Tururururú (que la culpa la tienes tú), En qué nos parecemos o el Romance del enamorado y la Muerte.

Luego de trabajar como guionista de programas infantiles, María Elena junto a Leda volcó todo en Canciones de Tutú Marambá, en el que aparecen canciones que serían clásicos para varias generaciones de niños argentinos como La vaca estudiosa, El reino del revés, Canción del Pescador y Canción de Titina.

Otras canciones que ingresaron en la memoria de miles de niños son La reina batata, El país del nomeacuerdo, El twist del mono liso, Marcha de Osias, El show del Perro Salchicha, La Mona Jacinta, Don Enrique del Meñique.

Artistas como Mariana Cincunegui, Adriana, Daniela, Piñón Fijo, la Banda del Musiquero Loco, que se especializan en canciones para niños, han señalado que en materia de música infantil, Walsh ubicó un techo muy alto, casi inalcanzable, con parámetros increíbles por su talento y el nivel de ocurrencia de sus letras.

En materia para adultos, con su espectáculo Juguemos en el mundo, produjo un acontecimiento cultural que influiría fuertemente en la nueva canción popular argentina.

A su manera, se sumó al Movimiento del Nuevo Cancionero, impulsado por músicos como Mercedes Sosa, Armando Tejada Gómez, Tito Francia y Rubén Mattus.

Sus melodías iban desde el folklore, pasaban por el jazz, el tango y hasta el rock, pero además en materia de letras le aportó mucho sustento a la canción de protesta.

Desde su gran clásico La Cigarra, convertido en un himno de resistencia contra la dictadura militar que gobernó el país hasta 1983 hasta una mirada hacia la inmigración como Zamba de Pepe.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar