El director argentino-israelí Daniel Barenboim brindó ayer un concierto gratuito en el Obelisco, al que asistieron unas 50.000 personas. Emocionado, interpretó junto a la West-Eastern Divan piezas de Beethoven y aseguró que la música clásica no es para unos cuantos, sino para todos. El público, que disfrutó de una jornada primaveral, lo ovacionó durante casi cinco minutos. Fuente: La Gaceta