El entrenador de Boca, Claudio Borghi, admitió ayer que su equipo tiene la obligación de ganarle a All Boys para que no se escapen los líderes, pero aclaró que tratará de hacerlo dignamente. El objetivo es afrontar el partido con lo mejor que tenemos. No es un partido de vida o muerte, pero en esta situación, es muy importante. Siempre es importante ganar, señaló el director técnico.
Asimismo, sostuvo que el domingo, por ahí tengo más urgencias yo que los jugadores, y añadió: trataremos de ganar dignamente.
Boca comenzó el torneo Apertura de manera irregular, con un empate 1 a 1 en su visita a Godoy Cruz y una derrota por 2 a 1 -como local- ante Racing. Me encantaría tener seis puntos, pero no pudimos lograrlo. Ahora tenemos que ganar para que no se escapen los de arriba, ratificó Borghi en rueda de prensa. De todas formas, advirtió que en el fútbol argentino no siempre salió campeón el que arrancó ganando, pero con esto no quiero poner excusas.
Por otra parte, afirmó que todos hablan del mundo Boca y la verdad es que me encontré con un club muy normal, muy grande como otros, pero normal.
En ese sentido, señaló que por el momento lo mejor es que las críticas de afuera no se sienten adentro, todos trabajamos con profesionalismo para salir adelante.
Y con respecto a la formación que visitará a All Boys, aseguró que el defensor Cristian Cellay está descartado en un 90 por ciento, una baja que se suma a la ya anunciada del delantero Lucas Viatri, quien tiene una contractura en el isquiotibial derecho.
En tanto, Sebastián Battaglia se recuperó de una distonía en el aductor izquierdo y seguirá en el equipo, mientras que no está confirmada la presencia de Clemente Rodríguez, quien padece una distonía en el recto interno derecho.
Según se informó, hoy lo probarán y si no está en condiciones su lugar será ocupado por Leandro Marín mientras que Matías Giménez se desempeñará como carrilero izquierdo, Marcelo Cañete reemplazará a Damián Escudero y Pablo Mouche irá por Viatri.