El Chaqueño Palavecino cerró el festival que tuvo color federal
Los artesanos entregaron el poncho que se tejió en el festival. Fue depositado en el Museo.
Con el salón de espectáculos colmado de público, el festival mayor de la Fiesta Nacional del Poncho cerró anoche una especial edición por tratarse de la 40 edición y celebrarse en el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo. La figura elegida para la última noche fue el convocante Chaqueño Palavecino, quien al cierre de esta edición ofrecía los últimos temas de una extensa actuación. Antes que el cantor, se presentó el espectáculo coreográfico homenaje a Felipe Varela Un grito americano, que también estuvo en la apertura, con dirección general de Daniel Martínez.
Un momento especial de la última propuesta del festival fue la culminación del poncho que a lo largo de las 15 noches fueron tejiendo artesanos de distintos puntos de la provincia. La prenda pasará a formar parte del Museo del Poncho. También hubo emoción cuando entró la imagen de la Virgen del Valle.
El festival dejó varios puntos para el análisis que seguramente vendrá en los próximos días, pero desde ya se puede señalar uno positivo, como fue el agregado de delegaciones de otras provincias que aportaron sus artistas, en la mayoría de casos, de gran nivel.
A diferencia de los años anteriores, esta vez se sumaron más conductores a las veladas y así fue que para las noches federales se designó acertadamente a José Pepe Yunes y Viviana Gil, y en las veladas principales se destacó la incorporación de Mariel Zalazar y Pablo Orellana a la tradicional dupla de Jorge Álvarez y Claudio Veracruz.
En lo que respecta a escenario, luces, sonido y coordinación tuvieron la jerarquía que le aporta el grupo mendocino encabezado por Pablo Moreno.