Por los altos costos que demanda una estructura competitiva, Mario Sampayo desiste de su proyecto en el Nacional y regresa a los zonales.
Durante el Rally del Poncho, corrido en julio pasado por caminos de nuestra provincia, el piloto Mario Sampayo le aportó con su triunfo en la N4 Light un toque de pimienta a un certamen que venía insulso por el poderío de las potentes estructuras como el Tango Rally Team, VRS o el EZD. Pudimos demostrar que trabajando en equipo y con profesionalismo, aunque no vivamos del automovilismo, nadie es invencible, y que en Catamarca hay material, expresó el piloto, destacando la tarea del equipo Lucich Rally Team. Pasada la euforia y luego de un serio y avanzado análisis, llegó inclusive a la selección un Mitsubishi Lancer Evo IX para empezar con el trabajo de armado, redoblando la apuesta en el plano nacional. Sampayo decidió poner un freno de mano al proyecto, ya que cuando uno más avanza, se da con que, en definitiva, se trata de carreras de dinero y en ese terreno no podemos competir con esas grandes estructuras como lo hacemos en los caminos, indicó ante la consulta de El Ancasti. Generamos el contacto a fin de conocer los avances del proyecto, que aspiraba propulsar al catamarqueño a la máxima categoría del Rally Argentino, quien desistió por una cruda realidad económica. Con la idea de pelear arriba como lo hicimos en Catamarca, hicimos un profundo estudio de campo y nos dimos con una limitación económica comentó, al tiempo que explicó: La temporada tiene 12 fechas, en su mayoría muy distantes con Catamarca, a excepción de Tucumán y Córdoba, con las cuales no alcanza para pelear un campeonato; para tal fin la asistencia y la sumatoria deben ser completas. El análisis nos arrojó que se debían invertir 300.000 pesos anuales, un presupuesto imposible de cubrir desde Catamarca, dijo. Este costo a razón aproximadamente- de 25.000 pesos por competencia a ese nivel de punta, sin sufrir fallas en piezas muy costosas como motor, turbo, a lo que se deben sumar costos fijos como neumáticos, combustible e inscripciones, detalló.
Todos estos montos superiores a los que demandaba el mantenimiento del Subaru STI -con cola- ahora propiedad del tucumano Tomás García Hamilton. Lo vendimos justo, a nosotros no nos servía competir dos veces al año en el Argentino y perder competitividad en el zonal, en cambio Hamilton está haciendo el tucumano y las cercanas de su provincia, algo que por presupuesto no nos cerraba dijo.
El diálogo fluye con pasión, como cada vez que habla de rally y se entusiasma. Además, a mí siempre me gustó sumar en casa. Nunca olvido el rally catamarqueño que tanto queremos y nos encanta participar; por eso decidimos encarar un proyecto serio para ser protagonistas y competitivos en Catamarca y Tucumán, no nos gusta participar porque sí adelantó. Seguidamente, detalló: Ya encargamos el casco de un VW Polo y Nadim (Catamarca Motor) nos armará un motor de primera para seguir en el ruido confesó.
Luego, dio algunos detalles: Los zonales están creciendo, eso se nota tanto en Tucumán como en Catamarca, y el Nacional cada vez se aleja de los proyectos que se pueden sostener de una provincia, por eso optamos entre ser protagonistas o participantes, y junto a Vicente Andreatta (navegante), pondremos todo para estos campeonatos.
Respecto de los tiempos pautados en la planificación, anunció que la semana que viene llega el casco y empezamos con el armado; en dos meses el auto tendría que estar listo, por lo que puliremos detalles en las dos últimas competencias del año para arrancar con todo en 2011.
De esta manera, el rally provincia recuperará un piloto de fuste en la clase (A7) más potente de la categoría, en otra muestra del avance de nuestro rally. Participar en el Argentino se convirtió en carreras de dinero y no de autos o de pilotos. Mario Sampayo.300.000- Trescientos mil pesos anuales es el costo que demanda afrontar una temporada competitiva en la clase mayor del Rally Argentino.