viernes 11 de septiembre de 2026

Con el ciclismo en el alma

Persevera: nada en el mundo puede sustituir a la perseverancia. El talento no puede, porque conocemos muchos hombres talentosos que no tienen éxito. El genio, tampoco, porque es un proverbio que los genios son unos incomprendidos. La educación tampoco, porque el mundo está lleno de holgazanes educados. Pero la persistencia y la determinación por sí mismas tienen un poder insuperable. (PATRICIA G. WENZEL El coraje de ser positivo- Entender el valor de la perseverancia citando a Calvin Coolidge. Editorial San Pablo - Bs.As. Argentina. 2001. Págs. 22 y 23).

Durante mi campaña como ciclista amateur -y aficionado de la hermosa disciplina de las dos ruedas desde la década del ’40-, Dios me permitió conocer a grandes valores del pedal y a dirigentes que lucharon por prestigiar a Catamarca a nivel país haciendo posibles las conquistas de importantes lauros que están insertos en la historia de nuestro deporte lugareño. También debo admitir que mucha gente buena colaboró -con su ayuda, material y espiritual- apoyando a los ciclistas que defendieron con sacrificio y coraje las conquistas logradas. En esa inteligencia, permítaseme expresar, como un justo reconocimiento, la entrega y constante apoyo desinteresado que brindó y lo sigue haciendo- el conocido Negro Joaquín Quiroga, quien, por todo lo bueno que hace en bien de nuestros deportistas, ya se ha ganado en mi modesta opinión- el aprecio y respeto de la buena gente que sabe valorar la sinceridad y honestidad de procederes de alguien que da todo sin pedir nada, como en el caso que se alude. En efecto, recientemente mantuvimos una alegre entrevista, en la cual nos contó diversas experiencias vividas en el mundo del ciclismo como él lo dice, y así se expresó:

En el exterior: estando en Europa en 1983, Diego Armando Maradona jugaba en el primer equipo del Barcelona. Una mañana fui a su casa a visitarlo, estaba con Eddy Merckx, que le había llevado una bicicleta de regalo con su nombre impreso, yo, de la emoción, no podía hablar, estaba con los dos más grandes de la historia. A la bici la acariciaba, Eddy se dio cuenta y nos dimos un fuerte abrazo. Cuando Diego se fue a vivir a Nápoles me dijo: Cata , llevate la bici; le contesté: no soy digno de ello , era un regalo de un Rey a otro Rey , claro que después me arrepentí, ¿quién se la habrá llevado?. Seguidamente dijo: Me hice amigo del equipo Euskatel, liderado por Iván Mayo. Yo los admiraba porque todos eran vascos, no fichaban a extranjeros. Durante el Tour de Francia, en los hoteles me encontraba con todos los grandes ciclistas de los distintos equipos, desayunar y cenar en ese ambiente, me sentí estar en el Paraíso con tantas estrellas. En el circuito de Mont-Juit (Barcelona), estuve con Miguel Indurain, ese día no corrió la escalada porque una semana antes se mató en un accidente de tránsito el ciclista del Banesto Martín Velasco, que fuera su compañero de equipo. Luego rememoró: Los vi correr en vivo- a Lemond, Jalabert, Indurain, Iván Mayo, Ullrich, Armstrong, Zülle, Dufaux, Pantani, Virenque, Heras, Beloki, Hinault, Botero, Sevilla, Pedro Delgado, Vinokourov, Petacchi y otros famosos. Alberto Contador me cautivó el primer día que lo vi, por su humildad y grandeza, después ganó el Tour de Francia en tres oportunidades. Luciendo una muy buena preparación se impuso en una edición del Giro de Italia y la Vuelta a España, este buen campeón es del equipo Astana del Gobierno de Kazajistán- cuya capital se llama precisamente Astana.

De igual manera, el Negro Quiroga nos contó: Tuve la suerte de ver varias carreras importantes, cuatro Tour de Francia, dos Giro de Italia, siete Vueltas a España; vueltas de Asturias, de Cataluña, de Valencia, de San Sebastián, y en América, La Vuelta a Táchira-(Venezuela), ¡Casi nada de ciclismo profesional presenciado por quien verdaderamente ama este deporte!

Prosiguiendo con la amena entrevista, esto nos relató: Cuando regresé de España, vi que en nuestro medio había buenos ciclistas pero que no triunfaban afuera, para cambiar imagen se tuvo que formar un equipo, y a éste lo hice con Raúl Calamera, Mario Chumbita y Marcelo Agüero (de Tucumán), en otras ocasiones también lo integraban José Luis Sayes y Gustavo Toledo (de La Rioja). Le pusimos de nombre TUCMA , y así salimos a competir con el Tambolar de San Juan y otros bien ranqueados. Ganaron en varias provincias obteniendo buenos premios. Yo ponía vehículo e indumentaria, y gastos de viajes, pero no participaba de los premios, eso era todo para los ciclistas. Cuando el equipo TUCMA se disolvió, en mi combi viajaba con tres ciclistas de Infanto Juvenil, Edgar Castro, Sebastián Vega y Carlos Soto, los ayudábamos con sus padres. A los campeonatos Nacionales íbamos en ómnibus que conseguíamos con un grupo de dirigentes, sin ayuda oficial. En los viajes les repartíamos medias, gorritos y golosinas a los chicos, muchas veces afronté el pago de hotel para que algunos ciclistas descansaran bien, también pude aportar ayuda a chicos que lo merecían, cómo ser Emanuel Castillo, José Félix Castro y Rodrigo Zalazar, últimamente. De otras provincias ayudé a: Camaraza, Giovanini y Saldaño. Cuando regresaba de mis viajes a España, les traía de regalo para los pequeños ciclistas: tubos, ruedas, sillines, piñones, cuadros y otras bici-partes , acompañado con indumentaria.

Lo que dice el Negro Quiroga es verdad, pues me constan sus dichos. Como ejemplo puedo citar a uno de ellos: el aporte que le hizo a Calos Soto (Carlitos) de una hermosa bicicleta de carrera que le trajo de España por avión con la indumentaria del Euskatel Euskadi, ¡espectacular, demasiado groso! Con ello queda demostrado, una vez más la persistencia inclaudicable de Joaquín Quiroga de hacer posible con su ayuda para que el niño, el joven y el adulto que carecen de los medios necesarios para competir puedan practicar una disciplina deportiva costosa, que, encarada con seriedad, seguramente se conseguirán los resultados positivos deseados.

Finalizando esta amena entrevista, Quiroga dijo: Catamarca tiene grandes problemas institucionales, la dirigencia no se pone de acuerdo en la solución de las mismas; no se cuenta con una ley del deporte que se aplique y sirva de orientación y protección de una actividad que reclama escenarios apropiados llámese circuitos, pistas, velódromo, tan añorados por nuestros pedaleros y que ningún gobierno de turno hasta el presente brindó una solución a los inconvenientes precitados. No se debe olvidar que nuestro ciclismo en épocas pasadas jerarquizó la actividad con la obtención de importantísimos galardones como los que concretaron los campeones argentinos César Rubén Ocampo, Carlos Nieva, Juan Miguel Benítez, José Maximiliano Parodi, Darío Raúl Díaz, Maximiliano Saquilán y subcampeones Argentinos: Jorge Silva (de ruta Rosario de Santa Fe, 1977) y Carlos Soto (de pista, Córdoba 2003). Con estos logros y fundamentos, ¿acaso no vale la pena rescatar el buen material humano que tenemos y trabajar por un ciclismo mejor?.

Éste es el punto de vista y opinión valedera de una experimentada persona que vive con el ciclismo en el alma.



José Pepe Bustos
Seguí leyendo

Te Puede Interesar