Con un renovado equipo, ejerciendo gran dominio y sin tener que empeñarse a fondo, Brasil venció 2-0 a Estados Unidos en partido amistoso de fútbol, disputado en el New Meadolands Stadium, de East Rutherford, en el estado de Nueva Jersey.
Los estadounidenses comenzaron muy incisivos y pusieron en peligro la meta defendida por Víctor, pero fue el juvenil Neymar, la gran promesa del gigante sudamericano, quien marcó de cabeza a los 28. Poco a poco los discípulos del debutante Mano Menezes fueron apropiándose del partido. En los instantes finales de la primera parte, llegó el segundo gol por intermedio de Alexander Pato.
La segunda fracción resultó monótona con un solo equipo sobre la cancha: Brasil, mientras la escuadra local no mostraba ni garra ni deseos de ganar ante un equipo que mantuvo el balón casi en forma absoluta durante los 45 minutos.