Argentina, con el debut de Batista como técnico del equipo, venció 1-0 a Irlanda, en Dublín, con gol de Ángel Di María.
La Selección nacional fue muy superior a Irlanda en el primer tiempo y después reguló el trámite del partido.
El balance del inicio del ciclo, por ahora como técnico interino de Sergio Batista, es positivo, por lo realizado en el primer tiempo, con una tarea aceptable, con intenciones de jugar con la pelota al ras del piso y por momentos lo logró. En la etapa final, con muchos cambios y ya sin Messi, lo mejor de Argentina, el equipo se desdibujó pero su victoria nunca estuvo en riesgo.
En el mismo inicio del partido se pudo ver la actitud que pretende Sergio Batista para el seleccionado argentino, que es la del toque y a partir de ese dominio del balón llegar al arco contrario.
Batista paró una línea de cuatro más Mascherano, que terminó siendo, en realidad, una línea de cinco. Delante de ellos se ubicaron Banega y Gago y más arriba Messi, Higuaín y Di María.
En ese esquema, Messi partiendo desde la derecha se transformó en el conductor del equipo y desde el arranque el dominio del seleccionado argentino fue total, al menos en la primera etapa.
El gol argentino llegó luego de un largo pelotazo de Sergio Romero para Higuaín, quien rozo la pelota para habilitar a Di María, quien en posición adelantada y con un remate de emboquillada estableció el 1 a 0 parcial. Con la ventaja el equipo de Batista comenzó a jugar más tranquilo, manejando la pelota aunque sin lograr ser profundo.
En el segundo tiempo la historia fue diferente porque Batista hizo muchos cambios, desde el inicio, porque entraron Diego Milito y Pablo Zabaleta, luego salió Messi para que ingrese Ezequiel Lavezzi y ya el seleccionado argentino no tuvo el mismo rendimiento. Parecía que iba a seguir todo igual cuando en el arranque del partido Milito quedó mano a mano con el arquero, pero el ex delantero de Racing se tropezó dentro del área y la jugada quedó en la nada.
Luego de eso Irlanda, en base a esfuerzo y empeño, emparejó el partido pero sin generarle situaciones de gol al siempre seguro Sergio Romero. Tanto se quedó el seleccionado argentino y el partido, que los de celeste y blanco recién tuvieron un remate franco al arco a los 30 minutos, con un disparo desde fuera del área de Fernando Gago, uno de los mejores del equipo de Batista. El final del partido llegó como se esperaba, con Irlanda chocando con su impotencia.