El preso cubano Guillermo Fariñas, en grave estado por la huelga de hambre que lleva desde hace 140 días, suspendió ayer el ayuno ante la decisión del gobierno de Cuba de liberar 52 detenidos.
En estos momentos depuso la huelga de hambre y sed Guillermo Fariñas, informó a periodistas la esposa del opositor Héctor Palacios, quien se encuentra con el psicólogo disidente en el Hospital Santa Clara, donde permanece internado, según reportaron las agencias de noticias ANSA y DPA.
Fariñas, que comenzó su ayuno el 24 de febrero tras la muerte del preso Orlando Zapata como consecuencia de su propia huelga de hambre, intentaba presionar con la medida al gobierno cubano para que liberara a al menos 20 detenidos, acusados de ser espías de Estados Unidos y considerados reos políticos por la oposición.
Como resultado del diálogo iniciado por la Iglesia católica y las autoridades el 19 de mayo, ayer el Arzobispado de La Habana anunció que el gobierno le informó que en las próximas horas serán liberados cinco presos y otros 47 serán excarcelados en tres o cuatro meses.
Fariñas comunicó en principio que esperaría a que al menos un grupo fuera excarcelado para deponer el ayuno y ser informado de ello de manera oficial por la Iglesia y cuando se dio la lista de los primeros, decidió deponer su actitud.