El escenario en el Senado hace peligrar la agenda opositora
Proyectos que llegan aprobados por la oposición en Diputados pueden estancarse.
La reforma del Consejo de la Magistratura y la eliminación de los superpoderes son algunos de los proyectos con los que la oposición avanzó en Diputados pero que podrían estancarse en el Senado, donde el oficialismo y sus adversarios permanecen casi empatados y la balanza hacia uno u otro lado la inclinan cinco senadores, de acuerdo con cada proyecto.
Después de la elecciones legislativas de 2009, el arco opositor alcanzó una holgada mayoría en la Cámara baja que, luego de varios traspiés, comenzó a aprovechar en los últimos días con la sanción de proyectos que incomodan al Gobierno, pero en el Senado la situación quedó en un empate técnico que favoreció al oficialismo.
Por eso, ante cada proyecto que se discute en el recinto de la Cámara alta, la mirada de todos se posa sobre los justicialistas pampeanos Carlos Verna y María Higonet, la santafesina Roxana Latorre y la kirchnerista Adriana Bortolozzi, quienes suelen oscilar entre el apoyo al oficialismo y a la oposición en momentos en que ambas fuerzas se encuentran en un virtual 36 a 36.
En abril, cuando se pretendía discutir el decreto que dispuso el pago de deuda pública con reservas del Banco Central, Verna e Higonet elaboraron un proyecto de ley similar a ese DNU, que al ser aprobado le permitió al oficialismo salir victorioso de esa polémica, pero suele jugar con la oposición en las comisiones.
Latorre, por su parte, votó a favor del pliego de Mercedes Marcó del Pont como titular del Banco Central en momentos en que la oposición quería rechazarlo, pero también apoyó la coparticipación del impuesto al cheque que el oficialismo intentó resistir.
En tanto, Bortolozzi -esposa del vicegobernador de Formosa Floro Bogado- comenzó a desmarcarse del kirchnerismo cuando decidió bajar al recinto mientras el resto del oficialismo no quería dar quórum para evitar que la oposición le imponga una agenda y luego presentó de modificación de la ley de medios.
A ello se suma que Carlos Menem, a quien los opositores contaban como propio, favoreció al oficialismo desde las primeras sesiones ya fuera con abstenciones a la hora de votar o firmando en disidencia dictámenes que el oficialismo no hubiera podido sacar de las comisiones de otra manera.
Con este panorama, el escenario que el 28 de junio se preveía que sería de 37 opositores contra 36 oficialistas fue mutando hasta quedar establecido como un 36 a 36 que puede cambiar de acuerdo al proyecto que se trate.
A partir de agosto, el Senado deberá tratar el proyecto que devuelve al Congreso al facultad de reasignar partidas presupuestarias, la reforma del Consejo de la Magistratura, entre otros proyectos que ya fueron aprobados por la oposición en Diputados con holgada mayoría.
Sin embargo, en el Senado, el oficialismo tiene la esperanza de trabarlos o modificarlos para devolverlos a la Cámara baja mientras que la oposición teme que la balanza no se incline a su favor y éste sea el desenlace de su avanzada.