El locutor fue sorprendido por un homenaje que le brindaron chicos y grandes.
Una velada cargada de emoción se desarrolló el jueves por la noche en el marco del festival mayor del Poncho 2010, ya que casi de sorpresa, Humberto Jerez tuvo su homenaje por haber cumplido 25 ediciones al frente del festival del Ponchito. Si bien, Gringo ya había sido saludado durante la tarde en el espacio de los más chicos, la organización del festival mayor le tenía preparado un segmento del que participaron chicos protagonistas del Ponchito y también se sumó la joven cantante andalgalense Nadia Larcher, como muestra de los grandes intérpretes que se iniciaron en el festival de Jerez.
Nadia interpretó una impecable versión de Zamba de Ambato, mientras que chicos del ballet Despertar Gaucho bailaron el Himno al Ponchito, de autoría de ese gran músico y docente que es Marcelo Maldonado.
Antes de ello, un pequeño recitador no vidente, Alejandro Arévalo, emocionó tanto a Jerez como a la buena concurrencia que había a esa hora, cuando luego de felicitarlo por los 25 años le dedicó un sentido poema, Gringuito de mi tierra, y otro dedicado a Catamarca. El locutor, sentado entre el público junto a sus cuatro hijos, no podía disimular su emoción, al igual que todos los presentes.
El niño se llevó la gran ovación de la noche porque estuvo excelente en sus palabras.
Luego Jerez subió al escenario y recibió un reconocimiento de parte de Claudia Ferreyra, titular de Cultura, y con voz quebrada por la emoción agradeció a todos los que confiaron en él para ponerlo al frente del Ponchito.
La cartelera artística del jueves contó con la calificada presencia de Teresa Parodi, la cantautora correntina definida alguna vez por Mercedes Sosa como la mejor. Con un sonido impecable, la artista ofrendó un gran recital en el que no dejó de cantar clásicos de su repertorio como Pedro canoero o Apurate José, y de otros autores, como la gran versión que hizo de Oración del remanso, de Jorge Farndermole, o la zamba Piedra y camino, una de las tantas gemas de Yupanqui.
De los locales, los integrantes de Catamarca Tres se adueñaron del escenario y volcaron todo su oficio para una destacada y muy aplaudida actuación. También aportaron el clima festivalero el belicho Roly Acosta y el chumbichano Vitín Martoccia, mientras que Itatí Álvarez reafirmó la gran actuación que ya había tenido la semana pasada (con los de Laborde).
Carlos Tapia volvió a ser protagonista del humor y el cierre fue a pura música criolla con la nada mezquina actuación de Raly Barrionuevo que hizo bailar y cantar a los presentes hasta pasada las 4 y media de la madrugada de ayer.