El frío se hizo sentir y conspiró contra un buen espectáculo
Los que no fueron se perdieron un gran show de Adriana Varela, como el festejo de Los Rieles y la voz tanguera de Tito Quinteros, entre otros artistas.
La baja temperatura de la noche del sábado enfrió la asistencia del público a la segunda noche del festival mayor de la 40° Fiesta Nacional del Poncho y la cartelera, que en conjunto ofreció un buen espectáculo, se desarrolló con escaso marco de público.
Los que estuvieron aclamaron, en uno de los puntos más sobresalientes de la velada, el show de Adriana Varela, en la actualidad una de las cantantes de tango más convocantes en la Argentina y que el sábado pisó por primera vez un escenario catamarqueño. A pesar del frío, la artista supo llegar a las corajudas almas que sentadas en sus butacas disfrutaron del repertorio, la sensualidad y la áspera y particular voz de la destinataria del tango de Cacho Castaña, La Gata Varela.
La cantante agradeció en todo momento la posibilidad de llegar al Poncho catamarqueño y armó el orden de su repertorio siguiendo los dictados del público: cantó lo que le pedían. Así, hizo escuchar Mano a mano, Las cuarenta, Malevaje, Como dos extraños, Sobre el pucho, Malena y Garganta con arena, entre otros, para finalizar con el mencionado tango que le dedicara Castaña.
Previo a finalizar su gran actuación, Adriana Varela fue invitada a obsequiar un merecido reconocimiento a Dardo Chanampa, el cantor catamarqueño que con sus 81 años es figura autorizada del tango catamarqueño. Junto a la titular de Cultura provincial, Claudia Ferreyra, la cantante hizo emocionar a Chanampa entregándole unos obsequios, plasmando el reconocimiento con un ruidoso beso y fuerte abrazo.
Chanampa había abierto el desfile artístico en la compañía de las guitarras de Nene Zafe y Marcelo Amador, obviamente con un buen segmento de tango.
La oferta del dos por cuatro de la noche mostró una gran actuación también del dúo instrumental integrado por el bandoneonista Luis Castellanos junto a su hijo Juan Pablo en teclados, a los que se les sumó un gran cantante del tango local como es Tito Quinteros.
También sonaron muy bien los instrumentistas Pablo y Noelia Díaz, con violín y piano, respectivamente. Y destacada fue asimismo la presentación de Huellas Norteñas con Historia de un burdel.
En lo que se refiere a lo folclórico, los que no desaprovecharon la actuación y armaron y trabajaron para dejar marcado un buen paso por el festival fueron los integrantes de Los Rieles. Los 10 años del grupo fueron celebrados junto al lanzamiento de su nuevo disco Simple y sencillo y con imágenes en pantalla, bailarines y cantante (Dalma Robles) invitados, Hernando Ríos, Fabricio Abella y Roberto Quinteros recibieron el aplauso consagratorio del público.
Pomán se mostró con su delegación, en la que se pudo escuchar a una promisoria voz, como es la de Fernanda Cruz. De ese departamento, pero de Colpes, llegó también Leticia Aranda, ya consolidada como buena cantante.
El sábado se presentó la primera propuesta de humor y fue Carlos Tapia el que, con dos apariciones, arrancó las risas en la fría noche.
Y el cierre estuvo deslucido por el escasísimo público que había y no por lo ofrecido por Vale Cuatro. Los salteños cantaron como si estuviera el salón lleno y generosamente invitaron al cantante local Freddy Romero y a Nelson Tula, de Los de Catamarca.La organización del festival agregará cañones calefactores para combatir el frío.