El bicampeón mundial, el español Fernando Alonso, aclaró ayer que no hubo órdenes de escudería en Australia cuando su Ferrari quedó detrás de la de Felipe Massa, y despejó así toda sospecha de polémica con el brasileño, con vistas al Gran Premio de Malasia el domingo.
¿Frustrado? No, porque no hay órdenes de escudería. Quedé muy rezagado en la largada y cuando me encontré detrás de Felipe mis gomas estaban desgastadas y atacarlo hubiese sido demasiado riesgoso, dijo Alonso en el circuito de Sepang, horas antes de comenzar los entrenamientos previos.
Alonso había abierto paso a las sospechas cuando tras la carrera del domingo pasado dijo que frenó en el cuarto puesto su fulminante avance en la carrera de Australia, justo detrás de su compañero Massa, para que no hacer enojar al jefe.
Ayer, en línea con declaraciones previas del director de Ferrari, Stefano Domenicali, Alonso aseguró que la escudería italiana no estableció prioridades en este Mundial, cuyas posiciones lidera el español, seguido de Massa.