El entrenador argentino, durtante una charla en la Universidad de Viña del Mar, realizó duras críticas al presidente chileno y al consumismo.
Marcelo Bielsa, ídolo chileno por la excelente performance del equipo trasandino durante las eliminatorias clasificatorias al Mundial 2010, dio una charla sobre liderazgo en la Universidad de Viña del Mar y dejó mucha tela para cortar.
En primer término, realizó una dura crítica al exceso de triunfalismo que se vive en Chile de cara al Mundial de Sudáfrica. Ese mensaje no puede menos que envenenar a la sociedad porque se dice que Chile es un punto menos que Brasil, en referencia con la clasificación a Sudáfrica, donde la Roja fue segunda a un punto de los Cariocas.
Sabemos que ésta es una excepción y no una regla, que es mentira, y pasamos de querer ir al Mundial, a ir a ganarlo, añadió el rosarino.
Además, Bielsa dirigió su ojo crítico al ámbito político y puso como ejemplo la exageración en la que a su juicio cayó el presidente chileno Sebastián Piñera, tras su triunfo electoral, el pasado 17 de enero.
Cuando el actual Presidente ganó las elecciones, aquel día dijo que Chile era el mejor país del mundo... semejante mentira. Mentira para el 95% de los países del mundo, porque habrá 5 que pueden disputarse ser el mejor. Seguro que Chile no es y seguro que Argentina tampoco, para que no me acusen, indicó el técnico.
Con una disposición extraña en él para referirse categóricamente a otras cuestiones que no correspondan al fútbol, el técnico también criticó el consumismo que se vive en la sociedad chilena. Desde esa perspectiva, llamó a no satanizar los saqueos y hurtos que se registraron en algunas localidades chilenas tras el terremoto del pasado 27 de febrero.
Admitió, incluso, que en ese contexto, él también hubiese robado un televisor (en un evidente ejercicio de exagerar un punto para dejarlo en claro): Si hubiera podido, me robaba el plasma. ¿Saben por qué yo me lo robaba? Porque yo estaba en Pinto Durán, había un televisor Sony, que no lo había pagado. Era de la federación, un regalo, y yo estaba preocupado por si se caía. Y no era ni mío. ¿Qué quiere decir eso? Que, haciendo la proyección, hubiera robado porque con todo lo que tengo materialmente, estaba preocupado por un televisor que no pagué. ¿Cómo un tipo medio, de a pie, como se dice aquí, no hubiera robado?, comparó con clara intención de justificar un razonamiento tan polémico como entendible.
Te dicen (en la publicidad) que sos un tarado por no tener un plasma y más cuando se va a jugar un Mundial, aseguró y continuó: Cuando alguien dice mirá, en vez de pagarlo en 100 cuotas, que es un robo, róbalo. Porque otro hizo el trabajo sucio, quebró la vidriera y sacó el candado , la gente entra y lo saca, no porque sean malos, sino porque han sido empujados a esa cuestión. No podemos situarnos en una posición en que yo soy el bueno y todos los demás son los malos, sin que la crítica y el resentimiento nos ganen, porque yo soy el único que batalla, porque soy el único perfecto, analizó en dura crítica al consumismo y el neoliberalismo salvaje que azota desde hace años a las sociedades occidentales.
No hay que justificar ni satanizar. Hay que tomar conciencia de implementar un cambio. Hay que tener autocrítica para mejorar, finalizó Bielsa.