jueves 6 de agosto de 2026

Heredia: “Tenemos que normalizar”

Tras 12 años de incumplimientos, Marcela Heredia dijo que se hará cargo de la normalización de Juventud.

Lejos de admitir la responsabilidad directa que como dirigente le cabe en los asuntos institucionales que llevaron a la entidad a incurrir en una mora de 12 años, y que luego de ese incomprensible lapso derivó en la suspensión de la matrícula a la Asociación Juventud Unida de Santa Rosa, Marcela Heredia aceptó la disposición expresada por el INAES en la resolución 3369/09 para la normalización de la entidad.

Escudándose en una licencia solicitada en 2005, Heredia trato de justificar la mora, que se acumula desde la última asamblea realizada en el año 2000: Siempre hubo cuestiones ligadas al orden y a las voluntades de trabajo, medianamente sostuvimos la línea institucional y deportiva. Al margen de ser pocos mantuvimos vivo el compromiso social con la entidad dentro de la comunidad, expreso airadamente, sin ruborizarse por el detalle de haber efectuado esas actividades, pero con una institución irregular.

12 años de irregularidad son los que tuvieron que pasar para que la dirigencia sea intimada para normalizar la institución.

Entre los balances pendientes que demoran la asamblea, Heredia fue consultada sobre el caso puntual de la venta del jugador formado en la institución, Daniel Alberto Díaz (actualmente en el Getafe de España), a lo que respondió: Nunca recibimos nada, más allá de los 2.000 pesos que abonó Rosario Central por los derechos formativos, contó. Luego agregó que ése es un trámite que está en orden, para que la dirigencia que tome la entidad, una vez que se regularice la matrícula, pueda negociar con el Getafe, último comprador, a favor de la entidad, al tiempo que negó haber percibido algún otro aporte.

Sobre el pedido puntual de la masa societaria respecto al llamado a asamblea extraordinaria, dijo: Haremos la convocatoria por los medios gráficos, con un tiempo de 48 horas, para que todos los interesados se acerquen; será importante, porque muchas veces los invitamos, pero nunca participan, concluyó.
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