Mientras confirmó a Palermo en el equipo que el domingo visitará a Newell s, Pompei no descarta continuar en el cargo después del Apertura.
El entrenador de Boca, Roberto Pompei, admitió ayer que le gustaría ser confirmado en ese puesto, en el que está trabajando en forma interina, y consideró, que cualquier otro colega en su situación diría que sí. Si las cosas salen bien en estos partidos, hay buenos resultados, buenos comentarios de los jugadores y los dirigentes, veremos. Dios dirá..., señaló el director técnico.
Asimismo, sostuvo que cualquiera diría que sí, hasta alguien que anda caminando por la calle. De todas formas, advirtió que no asumió el cargo pensando en quedarse: la idea es terminar lo más arriba posible y si tengo que volver a las inferiores, no hay problemas. Soy un empleado del club.
Este es el segundo interinato de Pompei, ahora en reemplazo de Claudio Borghi, mientras que el año anterior había sustituido a Abel Alves.
Es normal que los jugadores estén un poco caídos porque a la derrota en el superclásico se sumó la ida del Bichi (Borghi), pero confío en que van a salir adelante, puntualizó.
Al respecto, indicó que todo estaba dado para hacer una gran campaña, llegaron refuerzos y un entrenador de jerarquía (Borghi) pero las cosas no se dieron.
Es un rival complicado, como todos, después nos toca Quilmes, que pelea la permanencia; Banfield, especial por lo que se viene hablando (de Julio Falcioni) y por último Gimnasia, añadió.
Por otra parte, y acerca de la alineación que pondrá en Rosario, el entrenador confirmó los ingresos de Cristian Erbes y Sergio Araujo en lugar de Sebastián Battaglia y Lucas Viatri, respectivamente. En consecuencia, Boca jugará con Javier García; Cellay, Caruzzo, Insaurralde y Clemente Rodríguez; Medel, Erbes, Giménez y Chávez; Araujo y Palermo.