Raly Barrionuevo y Gal Costa en la sexta luna de Cosquín
Juan Quintero y Juan Falú se brindaron con Tal para Juan. Yamila Cafrune regresó a la Próspero Molina tras cinco años de ausencia.
El cantautor santiagueño Raly Barrionuevo, la cantante brasileña Gal Costa y el espectáculo Quebradeños fueron los protagonistas de una interesante jornada artística de la sexta noche de la edición 50 del Festival Mayor de Folclore de Cosquín, que contó con alrededor de 8 mil personas en la plaza Próspero Molina.
Apenas comenzado el espectáculo fue Raly Barrionuevo, oriundo de la localidad santiagueña de Frías, quien impecablemente vestido de traje, lo mismo que sus músicos, revivió la gloriosa década del 60 del folclore y demostró una vez más que no hay mayor gesto de modernidad que ser tradicional.
Por eso es que presentó los temas de su disco Radio A.M. a la vieja usanza y con su formación como describiendo las sensaciones de época, Raly con su impecable voz y personalidad fue interpretando la Zamba del ángel, Pedacito de cielo, Chacarera del sufrido, Zamba de usted y Luna cautiva-Calle Angosta como bises.
Para su recital contó con la participación especial en el piano de la legendaria pianista cordobesa no vidente Elvira Ceballos, que además como solista cantó la canción Podrás.
El toque internacional de la velada estuvo marcado por la llegada a Cosquín por primera vez de la exquisita cantante brasileña Gal Costa, quien hizo bailar y cantar a la Plaza Próspero Molina con los ritmos característicos del país de la otra samba.
Por ese motivo eligió un repertorio bien conocido con buena parte de los clásicos que la hicieron popular del estilo de Azul, Meu bem, meu mal, Samba do grande amor, Garota de Ipanema, Voce nao entende nada, Un día de domingo, Festa do interior y Aquarela do Brasil, convirtiendo a la plaza en un santuario estilo teatro.
Luego fue el espectáculo Quebradeños integrado por los representantes de la Quebrada de Humahuaca como Tomás Lipán, Fortunato Ramos, las Hermanas Cari, la coplera Balvina Ramos, la banda de Sikuris y el Ballet Juventud Prolongada de Jujuy, quienes brillaron por sus interpretaciones de los ancestrales himnos del cóndor y la Pachamama.
Eligieron para esto composiciones características como A Balvina, Cincuentenario, Jujuy mujer, Me gusta Jujuy cuando llueve, Erkenchos y coplas, La juventud alegre y el final con todo el público cantando Carnavalito quebradeño y el himno El humahuaqueño.
Un toque de distinción en la ejecución de la guitarra lo brindaron los tucumanos Juan Falú y Juan Quintero con su recital Tal para Juan con temas como Laurel, Cañaveral y La de Palorma y Yamila Cafrune en su regreso a Cosquín después de cinco años de ausencia, en el nombre de su padre desplegó toda su ternura sobre un escenario en piezas claves del estilo de Del mismo palo, El silbidito y Yo soy un niño.