Damián Agüero, el delantero de Ateneo, es una de las revelaciones de este Torneo del Interior. La vida le puso una dura prueba y la superó de la misma forma que lo hace dentro de la cancha, poniendo todo de sí mismo.
Es sabido que la vida nos pone pruebas a todos y cada uno de nosotros. Damián Agüero, delantero de Ateneo Mariano Moreno, no fue la excepción. Y es que el jugador de 21 años sufrió un accidente que por poco le cuesta la vida. Esto lo corrobora la cicatriz que tiene en su cabeza (ahora rapada) producto de la operación por una fractura de cráneo. Este chico que ama al fútbol como a pocas cosas en la vida y que afirma que su mamá Beatriz lo cuida desde arriba, está siendo una de las revelaciones de la zona 16 del torneo del interior, a base de un generoso despliegue, potencia y sacrificio. Le hemos empatado a un equipo muy importante de Catamarca, ellos venían lastimados y nosotros con la confianza de haber ganado en la primera fecha, y gracias a Dios pudimos empatar hoy, declaró en El Ancasti digital apenas terminado el partido en que Ateneo le arrebató un punto vital a Villa Cubas de visitante.
Ahora hay que seguir adelante por que se viene San Lorenzo y hay que seguir en la buena senda. Me tocó hacer el trabajo sucio y por eso la verdad que no daba más, en el segundo tiempo me entró el cansancio, me dolían las piernas; por suerte tenemos compañeros en el banco que pueden hacer el mismo trabajo de uno, prosiguió después el hijo de Gustavo y Liliana (madre del Corazón), y hermano de Leonardo y Maricel.
Gracias a Dios se me dio la oportunidad de venir al Ateneo, me llamaron y el técnico tuvo la confianza en mí, y yo le quiero dar la confianza de que voy a seguir trabajando. El centrodelantero jugó ante El León su mejor partido desde que está en primera división, aunque mantuvo la humildad cuando se le preguntaron, o bien, no tomó conciencia de que no lo habían podido parar en toda la tarde defensores de la talla de Maxi Varela y Walter Romero. Y no sé... todos tuvimos un buen partido, para eso entrenamos durante la semana. Queremos ser candidatos, yo creo que los que estaban como candidatos eran Villa Cubas y San Lorenzo; pero ahora nos ven a nosotros y nos ponen a la misma altura, con las mismas chances.
Damián no le esquivó al bulto a la hora de hablar de la prueba que el destino tenía preparada para él. Yo no me quería pelar, pero me bautizaron mis compañeros por que es la primera vez que juego este torneo. Cuando me estaban bautizando lo único que les dije era que traten de no cortarme en la parte en donde tengo yo la cicatriz, de no tocarme ahí en la operación. Pero bueno, ahora cuando me veo no me quiero pelar más, por la cicatriz, me siento mal. Después de lo que pasé, del accidente que tuve pensé que nunca más iba a jugar al fútbol, que es lo que más amo. Gracias a Dios hoy me ven todos acá, jugando. Salí adelante por mi familia. Doy gracias por tener a mi viejo. Y sé que mi vieja que está en el cielo, que hace todo lo que puede allá, para que yo ande bien acá.
Ésta es simplemente la historia de Damián Agüero, el 9 de Ateneo, quien pone todo dentro de la cancha, y puso todo para superar su prueba.