La empresa automotriz Toyota suspendió el Gran Premio de Fórmula 1 de Japón 2010 debido a la crisis de ventas mundial, según lo informó ayer el circuito japonés de Fuji, propiedad de la empresa constructora de rodados.
La casa fabricante espera sufrir importantes pérdidas y quiere, de esta manera, ahorrar costos.
Honda, competidor de Toyota, abandonó la F1 en diciembre pasado pero mantendrá el GP de Japón de esta temporada a celebrase en su autódromo de Suzuka.
Todavía se desconoce si Suzuka sustituirá a Fuji en 2010 o si el GP desaparecerá del calendario de la categoría. Luego de la salida de Honda hubo rumores sobre la renuncia de Toyota a la Fórmula 1 y ahora, con la decisión de cancelar la carrera de Fuji, aumentan las especulaciones.